Un paso adelante en la gestión de rutas nacionales 🚧

El gobierno de Javier Milei acaba de emitir un decreto que habilita a nueve provincias argentinas a gestionar tramos de rutas nacionales mediante peajes. Esta medida busca que las provincias puedan encargarse del mantenimiento y la operación de ciertos caminos, pero sin transferirles la propiedad ni la jurisdicción total de esas rutas. Es un movimiento que genera expectativas, pero también cautela entre los gobernadores.

¿Qué provincias están en la lista? 🇦🇷

Las provincias que podrán gestionar estos tramos son Corrientes, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Río Negro, Neuquén, San Juan y Santa Cruz. Sin embargo, aún no está definido qué kilómetros específicos podrán concesionar y esas decisiones deben ser propuestas por cada provincia y revisadas por Vialidad Nacional antes de firmar los convenios. Es decir, todavía hay un proceso en marcha, y nada está dicho todavía.

El rol del decreto: avances pero con límites claros 🚦

El decreto establece que la delegación tendrá un carácter «funcional, limitado, temporal y revocable». Además, aclara que esto no implica ceder la propiedad de las rutas ni transferir la jurisdicción federal, que seguirá en manos del Estado nacional. La idea es que las provincias puedan administrar por unos años ciertos tramos, pero siempre bajo la supervisión y aprobación de la Nación.

Reacciones divididas entre los gobernadores 🗣️

La respuesta de los gobernadores fue variada. Por ejemplo, Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, mostró cautela. Se refirió a la Ruta Nacional A012, que conecta varias ciudades y tiene unos 67 kilómetros. Pullaro explicó que, si bien la provincia está dispuesta a invertir para arreglarla, necesita que la Nación le confirme que podrá tenerla en concesión por 30 años. Solo así, asegura, podrá hacer las obras necesarias y mantenerla en buen estado.

Pullaro también destacó que, en 2025, ya colocaron carteles que indicaban que esa ruta era de administración nacional, y que ahora se quiere que pase a manos provinciales, pero aún no hay acuerdo. La provincia tiene un plan para arreglarla rápidamente si se logra la cesión, con una inversión cercana a los 6 mil millones de pesos. Pero sin esa seguridad, prefieren ser cautelosos.

Qué rutas quieren las otras provincias 🛤️

Otra provincia que está en la lista es Corrientes. Su gobernador, Juan Pablo Valdés, confirmó que gestionaron su inclusión en el decreto y que buscan administrar rutas importantes como la Nacional 12 y la Nacional 14, que atraviesan kilómetros clave para la industria forestal y yerbatera. Además, quieren sumar las rutas 118 y 120.

En Neuquén, Rolando Figueroa dio por hecho que transferirán la ruta 242, que forma parte del paso internacional Pino Hachado, y también parte de la ruta 22, que conecta la capital con Río Negro. El gobernador explicó que estas transferencias son parte de un acuerdo previo con la Nación, que incluye poner peaje y control de peso para proteger las rutas.

Por su parte, Río Negro lleva años reclamando por sus rutas nacionales, como la 22, la 151 y la finalización de la 23, que aún no está pavimentada en algunos tramos. El gobernador Alberto Weretilneck aseguró que lograron que Nación les transfiera decisiones sobre esas rutas, y que ahora trabajarán en conjunto para arreglarlas sin resignar recursos de otras áreas provinciales.

¿Y qué pasa en San Luis? 🏞️

El gobierno de Claudio Poggi también está atento. La Ruta Nacional 7, que ya tiene peaje, tiene una concesión que vence en tres años. La idea es que Nación le entregue esa concesión por entre 25 y 30 años más, permitiendo que la provincia licite obras para mejorar esa ruta y mantenerla en buenas condiciones.

¿Qué se busca con todo esto?

En síntesis, el objetivo del decreto es que las provincias puedan gestionar sus rutas más cercanas y de mayor uso, para cuidarlas mejor y reducir la carga del Estado nacional. Pero todo depende de que puedan definir qué caminos quieren administrar y que Vialidad Nacional apruebe esas propuestas.

Por ahora, el proceso está en marcha, y la expectativa es que, con el tiempo, muchas provincias puedan tener mayor control sobre sus rutas, mejorando la infraestructura y la seguridad en las calles por donde transitan miles de personas cada día.