Una experiencia teatral que te atrapa desde el primer momento 🚀
¿Alguna vez imaginaste sumergirte completamente en una obra y sentir que la historia te atraviesa en cada rincón? Eso es exactamente lo que propone la versión inmersiva de Casi normales, que desde este viernes se presenta en el mismo espacio donde se estrenó en 2012. Con un formato que rompe con lo tradicional, esta puesta combina tecnología y actuación en vivo para crear una experiencia única y llena de emociones.
¿Qué hace diferente a esta versión? 🎬🌌
La obra mantiene su esencia pero con un giro moderno: está hablada en inglés y se acompaña de un impresionante dispositivo en 270°, que rodea a los espectadores con proyecciones en las paredes y en el piso. Los asistentes se acomodan en puffs sin respaldo, distribuidos en diferentes lugares, algunos contra las paredes y otros más cerca del escenario. La idea es que el público se sienta parte activa de la historia, no solo un espectador pasivo.
Además, hay una opción con una vista desde unas gradas, menos inmersiva pero que ofrece una perspectiva más general, permitiendo apreciar mejor las proyecciones en el piso. Sin importar dónde elijas sentarte, la sensación de movimiento y las imágenes en las paredes te envuelven en un universo visual que se siente muy real. Como dice la protagonista, Diana, interpretada por Melania Lenoir, en un momento la escena parece que se le mueve bajo los pies, y eso se nota y se vive.
¿De qué trata Casi normales? 🤯💔
La historia gira en torno a una familia que ha quedado marcada por una pérdida. La depresión y las alucinaciones de Diana, quien lucha con su salud mental, son el núcleo de la trama. Su esposo, interpretado por Roberto Peloni, intenta ayudarla, y en esta versión inmersiva, además, la acompaña un psiquiatra virtual que aparece en las pantallas, en un recurso que ayuda a profundizar en la historia sin que el público pierda atención.
El resto de los personajes —el hijo Gabriel, la hija Natalie y su novio Henry— son encarnados por actores que también participaron en la versión original, en inglés. La transformación no solo en idioma, sino en forma de presentar la obra, permite que la emoción llegue con más claridad y sin necesidad de subtítulos, algo que antes complicaba la experiencia.
La emoción en vivo y en directo 💥🎶
La reducción en la duración de la obra, que fue ajustada por los propios autores a pedido del productor argentino Pablo del Campo, no hizo mella en la potencia de los momentos emotivos. Aunque algunos personajes y escenas quedaron afuera, la esencia del relato y la intensidad de las canciones permanecen intactas. La escena final, en particular, es un momento que no se olvida: la interpretación de Peloni, sentado y cantando, transmite una carga emocional que se siente en todos los huesos.
Los actores cumplen un papel destacado. Ema Giménez Zapiola, por ejemplo, brilla tanto en la actuación como en el canto, mientras que Alex Munton ha mejorado mucho en su entonación y expresividad. Valentín Zaninelli también deja su huella, demostrando que estos jóvenes no sienten la presión de actuar en inglés y pueden entregarse por completo a la historia.
La protagonista que enamora con su talento 🌟🎤
Pero la verdadera estrella de esta puesta es Melania Lenoir. Como directora y actriz, logra transmitir con su cuerpo y sus gestos toda la intensidad de Diana. Sus ojos vidriosos y su cercanía con el público hacen que cada canción y cada movimiento sean auténticos y conmovedores. Sin duda, su trabajo es la columna vertebral que sostiene toda la obra.
¿Por qué no te la podés perder? 🔥
Si no viste la versión convencional de Casi normales, esta experiencia inmersiva no te va a decepcionar. La historia sigue siendo potente: trata temas como la pérdida, la salud mental y la crueldad de ciertos tratamientos, pero además, logra contagiar y trasladar toda esa emoción al espectador en cada momento. La puesta en escena, la tecnología y la actuación se combinan para crear una obra que no solo se ve, sino que se siente.
Las funciones continúan hasta mediados de febrero en el Centro Audiovisual Inmersivo en Jorge Newbery 3039. Con entradas a $45.000, vale cada peso para vivir una experiencia teatral diferente, intensa y vibrante.




