¡La economía da señales de debilidad otra vez!

Después de un enero que parecía traer buenas noticias, febrero mostró que la recuperación económica no es tan sólida como se esperaba. Según un informe reciente, la actividad económica en Argentina volvió a caer, marcando un retroceso del 2,9% en comparación con el mismo mes del año pasado. Esto pone en duda si el país podrá cumplir con las metas de crecimiento que se habían prometido al inicio del año.

¿Qué dice el informe?

El Índice General de Actividad (IGA), elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, revela que en febrero la economía no solo cayó respecto a 2025, sino también respecto a enero, con una baja del 0,5%. En total, en los primeros dos meses del año, la actividad acumuló una caída del 1,9%.

Estas cifras contrastan con lo ocurrido en enero, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), del INDEC, había mostrado un crecimiento del 1,9% interanual y un leve aumento respecto a diciembre. El gobierno había celebrado ese resultado, ya que parecía indicar que la economía comenzaba a consolidar un cambio positivo. Incluso, el ministro de Economía, Luis Caputo, había afirmado que el nivel de actividad había alcanzado un «máximo histórico» y que se esperaba un crecimiento del 5% para todo el año.

¿Qué sectores se vieron afectados?

La realidad, sin embargo, muestra que no todos los sectores están en la misma sintonía. La industria manufacturera fue una de las más golpeadas, con una caída del 7,9% en comparación con febrero del año pasado. La baja en maquinaria, equipos y producción de alimentos, especialmente en la molienda de aceites, fue la principal causa de esta caída.

El comercio, tanto mayorista como minorista, también sintió la crisis: las ventas bajaron un 6,9%. Además, el sector de Electricidad, Gas y Agua sufrió una caída del 5,6%, reflejando menos consumo por parte de hogares y empresas.

Por otro lado, algunos sectores muestran signos de fortaleza. La minería, en particular, sigue en alza, con un crecimiento del 12,6% interanual, impulsada principalmente por Vaca Muerta, una de las regiones más importantes para la producción de petróleo y gas. Sin embargo, la subida no alcanza a todos los yacimientos, ya que los campos tradicionales de extracción están en baja.

El campo también mostró números positivos: la actividad agrícola creció un 13%, aunque la ganadería cayó un 7,1%. Esto indica que, aunque la producción de cultivos se mantiene fuerte, la actividad ganadera aún tiene dificultades.

¿Y qué pasa con otros sectores?

En el ámbito financiero, la intermediación bancaria se mantuvo en positivo, con un aumento del 8,8%. La construcción, por su parte, creció apenas un 0,7%, mientras que el transporte y las comunicaciones también mostraron una mejora mínima. Sin embargo, la administración pública registró una pequeña caída del 0,6%.

¿Qué significa esto para el futuro?

El panorama es claro: mientras algunos sectores, especialmente los relacionados con exportaciones y finanzas, muestran fortaleza, otros como la industria y el consumo interno enfrentan dificultades para consolidar una recuperación sólida. La caída en febrero puede ser solo un aviso de que todavía hay mucho por hacer y que la economía necesita más tiempo y políticas efectivas para volver a crecer con fuerza.

En definitiva, el dato de febrero deja en claro que la recuperación económica aún no está asegurada y que el camino hacia el crecimiento del 5% que se prometió al inicio del año enfrentará varios obstáculos en los próximos meses.