¿Qué está pasando con el dinero en Argentina? 💸
El panorama financiero argentino muestra un escenario complicado. Aunque en julio de 2026 se reportó una pequeña mejora en la economía real, con un crecimiento del 5,9% en comparación con el año anterior, la realidad del crédito y las deudas sigue siendo difícil para muchas familias y pequeñas empresas. La recuperación parece estancada y muchos argentinos enfrentan problemas para pagar sus deudas.
El dinero que fluye y el que se queda atorado 🚧
Desde finales de 2025, el financiamiento para la producción y el consumo no ha avanzado mucho. En cifras, el crecimiento real desde diciembre pasado fue solo de 0,8%. La mayor parte del dinero que sí se movilizó fue para sectores como la industria, el consumo masivo y la construcción, que tuvieron subas importantes (entre 10 y 18%). Pero otros sectores, como la producción primaria y los servicios, todavía muestran caídas.
El sector industrial fue el que más empujó la recuperación, explicando casi todo el crecimiento en asistencia financiera. Sin embargo, esto no refleja una mejora generalizada, sino que deja en evidencia una gran brecha entre diferentes sectores económicos.
Morosidad: la otra cara de la moneda ⚠️
Mientras tanto, la cantidad de argentinos con deudas en los bancos y en otros mercados no bancarios sigue en aumento. Según el Centro de Estudios para la Ciudad, más de 20 millones de personas tienen deudas vigentes y el 27% de ellas ya están atrasadas en sus pagos. Esto significa que uno de cada cuatro deudores no puede cumplir con lo que debe, y la mayoría tiene deudas en una situación muy crítica.
En total, la cantidad de morosos pasó de 1 millón a 2,4 millones en solo un año. La situación es especialmente preocupante entre los menores de 25 años, donde casi el 38% ya tiene reportes en el Veraz, un registro que indica que tienen impagos. La mayoría de estos jóvenes contraen deudas a través de billeteras virtuales y aplicaciones de pago.
¿Por qué se atrasan tanto? ⏳
Muchos llevan meses arrastrando sus moras, en promedio unos 14 meses. Solo una pequeña parte logra mejorar su situación refinanciando sus deudas. La distribución de la morosidad varía por provincias, con cifras que superan el 35% en provincias como Catamarca y La Rioja, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) la tasa de morosos es del 16,1%.
En términos generales, casi el 13% de las deudas de las personas están en situación irregular, según datos del Banco Central. La morosidad es más alta en los préstamos para consumo, como tarjetas de crédito y préstamos personales, alcanzando un 16,7% en estos casos. Los créditos hipotecarios, en cambio, se mantienen en niveles bajos, cerca del 1,6%.
El impacto en los bancos y en el mercado 🏦
Las entidades no bancarias enfrentan cifras aún más altas de morosidad, llegando al 30% en agosto pasado. Para los menores de 25 años, esa cifra alcanza el 43,6%. Esto refleja que los jóvenes están siendo los más afectados por la crisis del crédito y las dificultades para pagar sus deudas.
El gobierno, por su parte, celebró en junio que la morosidad había bajado ligeramente, tras 19 meses de aumento. Sin embargo, expertos señalan que este descenso puede no ser real y que podría deberse a cambios en la contabilidad de los bancos, que reordenan sus balances para mostrar menos morosidad sin que en realidad hayan mejorado sus pagos.
¿Qué dice el FMI y las autoridades? 🤝
Frente a las quejas de pymes y consumidores por las altas tasas de interés, el gobierno decidió no intervenir en el mercado de las tasas. El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que no hay planes de rescate público y que la situación de las tasas y deudas es un tema que debe resolverse entre privados.
Desde Washington, la representante del FMI, Julie Kozack, explicó que, aunque las tasas de morosidad aumentaron, esto no representa un riesgo grave para la estabilidad del sistema financiero argentino. La razón, según el organismo internacional, es que el endeudamiento de las familias sigue siendo bajo en comparación con otros países, y los bancos mantienen buenas reservas y provisiones para cubrir las deudas en mora.
¿Qué se espera para el futuro? 🔮
El problema sigue siendo la falta de financiamiento accesible y sustentable para las pequeñas empresas y las familias. La concentración de los recursos en grandes industrias limita la recuperación real del consumo y de las economías más pequeñas. Mientras tanto, la morosidad y las dificultades para pagar siguen en aumento, dejando a muchos en una situación de inseguridad financiera.
En definitiva, aunque algunos datos muestran una aparente mejora, la realidad del crédito en Argentina revela un panorama complicado, con una gran cantidad de personas y pequeñas empresas luchando por mantener sus finanzas a flote.




