Un ajuste en la producción que afecta a la planta de El Palomar

La planta de Stellantis en El Palomar, ubicada en el partido de Tres de Febrero, está atravesando un proceso de reducción en su producción. La causa principal es la caída en las exportaciones, especialmente hacia Brasil, y una menor demanda en el mercado interno. Esto llevó a la empresa a tomar decisiones para ajustarse a la situación del mercado automotor, tanto en Argentina como en la región.

¿Qué cambios están haciendo?

Desde mayo, la planta que antes operaba con dos turnos pasará a tener solo uno, pero con una mayor carga horaria en ese turno. Es decir, producirán menos autos en total, pero el turno restante será más productivo. Además, la compañía anunció un Plan de Retiro Voluntario que será comunicado en abril y puesto en marcha en mayo. Todo esto forma parte de un proceso que respeta las normas laborales y busca mantener la estabilidad en la cadena de producción.

¿Seguirán fabricando los mismos modelos?

Sí, la planta no cerrará y seguirá produciendo los modelos Peugeot 208 y 2008. Ambos vehículos son bastante populares en el mercado local, aunque en los últimos meses su venta ha bajado. Por ejemplo, en los primeros dos meses de 2026, el Peugeot 208 vendió menos de 5.000 unidades, una caída del 41,5% respecto al mismo período del año pasado. El 2008 también bajó en ventas, con menos de 3.000 unidades, una disminución del 19,9%.

El problema principal: las exportaciones

El verdadero desafío para la planta no es solo el mercado interno, sino las exportaciones. En 2025, desde El Palomar se enviaron unas 21.000 unidades al exterior, frente a las 28.000 del año anterior. La tendencia a la baja se acentuó en los primeros meses de 2026. La principal razón es la menor demanda en Brasil, que tradicionalmente ha sido un mercado crucial para las automotrices argentinas.

El sector señala que la competitividad en Brasil está siendo afectada por varios problemas, como la pérdida de presencia de la marca Peugeot en ese país y los altos impuestos que encarecen los autos al exportarlos. Esto hace que vender en Brasil sea cada vez más difícil y menos rentable para Stellantis y otras compañías argentinas.

Un contexto difícil para la industria automotriz

La situación en El Palomar no es aislada. Desde diciembre del año pasado, la actividad en la planta ya había mostrado signos de desaceleración. Hubo varias interrupciones, vacaciones extendidas hasta fines de febrero y suspensiones en marzo. La tendencia refleja un escenario más amplio en la industria, que en el primer bimestre de 2026 vio caer la producción de autos en un 30,1% y las exportaciones en un 23,4%, según datos de ADEFA.

Las ventas a concesionarios también bajaron, en un 20,4% en febrero en comparación con el año pasado, y en total acumulan una caída del 11,4% en los primeros dos meses. La industria viene de ocho meses consecutivos de bajas en la producción, principalmente por la pérdida de mercados externos y la competencia con autos importados, que cada vez tienen mayor presencia en el mercado local.

¿Qué hacen otras automotrices?

No es un problema exclusivo de Stellantis. Otras marcas también están ajustando sus procesos. General Motors anunció suspensiones durante el primer semestre, Volkswagen y Renault frenaron la producción de algunos modelos para enfocarse en nuevos proyectos, y Nissan dejó de fabricar autos en Argentina en octubre pasado.

¿Qué significa esto para el futuro?

Desde Stellantis aseguran que la readecuación en El Palomar busca garantizar la continuidad y sostenibilidad de la planta a largo plazo. Además, es importante destacar que la planta fue seleccionada para producir vehículos híbridos, siendo la única en Argentina con esa capacidad. Esto abre una puerta a nuevas oportunidades de innovación y adaptación a las tendencias del mercado.

En definitiva, la reducción de producción en El Palomar refleja una realidad dura para la industria automotriz argentina, marcada por la baja en exportaciones, problemas de competitividad y cambios en la demanda. Pero también muestra cómo las empresas intentan ajustarse para seguir adelante en un contexto desafiante.