Una odisea en Venezuela: la historia de Nahuel Gallo 🚔🌎

Después de casi un año y medio en una cárcel venezolana, Nahuel Gallo, gendarme argentino, finalmente volvió a casa. Tras 448 días de incertidumbre, torturas psicológicas y esperanza, su liberación se convirtió en noticia y en símbolo de la lucha contra las injusticias en el sistema penitenciario del régimen de Nicolás Maduro.

Gallo fue liberado el sábado pasado en un operativo secreto y llegó a Argentina el lunes en la madrugada. La noticia generó revuelo, pero también dejó muchas preguntas sobre lo que vivió y lo que aún enfrentan otros detenidos en Venezuela, donde al menos 24 extranjeros siguen atrapados en condiciones duras, según contó Gallo en su primera conferencia desde su regreso.

Lo que Gallo contó sobre su experiencia en El Rodeo I 🗣️🖤

Desde que pisó suelo argentino, Gallo prefirió no relatar todos los detalles de su calvario, pero sí dejó claro que en la cárcel de El Rodeo I las condiciones son duras y tortuosas. “Es un lugar de torturas psicológicas y no muy grato para contarlo en estos momentos”, expresó, visiblemente afectado. La cárcel, en Caracas, fue su lugar de encierro durante más de un año, y allí también quedaron compañeros que siguen presos y a quienes pidió no olvidar.

El gendarme habló con mucho respeto y emoción sobre su familia, especialmente por su hijo, que fue su mayor motivación para mantenerse fuerte. “Lo amo con toda mi vida. Es lo que me mantuvo en pie”, confesó. Además, contó cómo intentó mantener viva su identidad argentina incluso en esas condiciones adversas. Gallo se hizo una bandera con jabón y gritaba orgulloso que era argentino, en un intento por sostener su espíritu en medio del encierro.

La incertidumbre y el pedido por justicia ✊🔗

Uno de los aspectos más duros que relató fue la incertidumbre constante en la cárcel. Nunca sabían si serían liberados o trasladados a otra prisión. “No te avisan dónde vas a ir o qué va a pasar; depende de los días, de las decisiones del régimen”, explicó. En ese contexto, Gallo también hizo un llamado a la comunidad internacional para que siga presionando a Venezuela y logre liberar a los otros 24 extranjeros que aún permanecen secuestrados en El Rodeo I.

“No bajen los brazos, pongan presión. Esto no terminó, yo sigo en mi mente todavía en esa cárcel”, afirmó con fuerza, dejando en claro que la lucha por la libertad de todos continúa.

El regreso, un momento de recuperación y esperanza 💙🙌

Desde su llegada a Argentina, Gallo fue trasladado al edificio Centinela de la Gendarmería, donde comenzó un proceso de recuperación física y emocional. Allí estuvo acompañado por autoridades nacionales e internacionales, entre ellas la ministra de Seguridad, Alexandra Monteoliva, el jefe de la fuerza, Claudio Brilloni, y el canciller Pablo Quirno.

El ministro Quirno agradeció públicamente las gestiones internacionales que ayudaron a liberar a Gallo, en particular las de Estados Unidos, Italia e Israel, que jugaron un papel importante en las negociaciones diplomáticas. Gallo, por su parte, expresó con entusiasmo: “Estoy muy feliz de estar en mi casa, en mi país, en mi patria”.

Mientras continúa con estudios médicos y apoyo psicológico, el gendarme dejó en claro que su regreso fue mucho más que una liberación física: fue un acto de esperanza y resistencia. Su historia no solo conmueve, sino que también recuerda la importancia de seguir luchando por los derechos humanos y la justicia en contextos de extrema dificultad.