¿Por qué bajan las ventas en shoppings y supermercados? 🤔
El consumo en Argentina sigue en picada, y en junio fue uno de los peores meses en casi un año. Según datos del INDEC, las ventas en los centros comerciales, supermercados y mayoristas no lograron sostenerse y mostraron fuertes caídas. Esto refleja un escenario donde el dinero no alcanza para todos y las compras se reducen cada vez más.
Las ventas en los shoppings, ¿el golpe más fuerte? 🛍️🚨
En los centros de compras, las ventas bajaron un 6,2% respecto a mayo, siendo la caída más grande desde julio del año pasado. En términos anuales, la reducción fue del 4,9%. Los sectores más afectados fueron electrónica e indumentaria, que sufrieron mucho en ese mes. Esto quiere decir que menos gente estuvo comprando ropa, gadgets y otros artículos en los malls.
Supermercados y mayoristas también en rojo 🥖🛒
En los supermercados, las ventas bajaron un 1% en comparación con mayo y un 3,1% frente a junio del año pasado. Se cortó así una tendencia de rebote que se había visto en abril y mayo. En los mayoristas, las ventas también cayeron un 1,4% respecto a mayo y un 3,1% en comparación con junio de 2022. La principal causa en ambos casos fue la baja en la compra de ropa y otros productos, incluso en términos nominales, lo que muestra que la gente está comprando menos en general.
¿Qué pasa con el dinero que tenemos? 💰
Uno de los grandes problemas que explica esta caída en el consumo es la situación de los ingresos. La plata que recibe la mayoría de la gente no alcanza para mantener el ritmo de compras. Según una estimación de Equilibra, el ingreso disponible de aproximadamente 14,5 millones de argentinos cayó un 0,5% en junio respecto a mayo. Esto significa que, en promedio, la plata que les queda para gastar después de pagar gastos fijos se redujo, y además está un 16,9% por debajo del promedio de los primeros nueve meses de 2023.
Por otro lado, la consultora C-P informó que el poder adquisitivo, es decir, cuánto pueden comprar con su plata, también bajó en julio. La razón principal es que las paritarias (los aumentos salariales negociados) no lograron compensar la inflación. La política del Gobierno, que impulsó sumas fijas para los salarios, no alcanzó a mejorar mucho la situación. Estas sumas, que son pagos extras que se suman al salario, no ayudan a que los salarios mantengan su valor real en el tiempo, y eso hace que la recuperación del poder de compra sea difícil.
El crédito y la plata en mano: un panorama complicado 💳🚫
Otra cuestión importante es que, a diferencia de años anteriores, hoy no hay mucho crédito disponible para quienes necesitan plata. La volatilidad de las tasas y la alta morosidad en las familias dificultan que puedan acceder a préstamos. Esto frena aún más el consumo porque, sin crédito fácil, la gente no puede financiar sus compras y prefiere ahorrar o gastar menos.
¿Habrá un repunte en julio? 🌟
Sin embargo, no todo es negro. La consultora Scentia anticipó que en julio podría verse una mejora en el consumo masivo. En supermercados y mayoristas, hubo aumentos del 4,2% y 5,3%, respectivamente. Pero ojo: estos datos positivos todavía no alcanzan para revertir las tendencias negativas en el acumulado del año, que sigue siendo en promedio muy bajo.
¿Qué significa todo esto?
En definitiva, el escenario actual refleja una economía en dificultad. La caída en las ventas muestra que la mayoría de las personas tiene menos plata para gastar, y eso impacta en todo el circuito comercial. La combinación de ingresos estancados, la inflación que no cede y la falta de crédito genera un círculo vicioso que hace que cada mes sea más difícil mantener el consumo en niveles anteriores.
¿Qué vendrá después? La situación todavía está en desarrollo, pero lo que queda claro es que, para que el consumo se recupere, primero tiene que mejorar la economía y la situación salarial. Mientras tanto, los argentinos siguen ajustando sus compras y buscando cómo estirar cada peso.




