¿Qué pasa en San Lorenzo? La historia de una crisis que no para
El club San Lorenzo, uno de los grandes de Argentina, atraviesa una situación complicada que parece no tener fin. En los últimos días, el plantel profesional decidió no presentarse a entrenar por segunda jornada consecutiva. ¿La razón? La falta de pago de premios y salarios, además de condiciones insalubres en el club.
Una huelga que sacude a Boedo
Todo empezó cuando los jugadores, dirigidos por Damián Ayude, se negaron a entrenar en la Ciudad Deportiva. La causa principal no es solo que todavía no cobraron sus sueldos, sino que también están enojados porque se les prometió un premio por clasificar a la Copa Sudamericana 2026, y esa promesa aún no se cumplió. La promesa de pago para ese premio había sido hecha por los dirigentes, pero el martes no se hizo efectivo, generando aún más malestar.
Los jugadores, junto con el cuerpo técnico, llegaron al predio del club esperando una solución, pero no recibieron ninguna respuesta. Sin dinero en sus cuentas, decidieron volver a sus casas y seguir con la huelga por tiempo indefinido. La directiva del club aseguró que el pago se realizaría en la tarde o a más tardar el miércoles, pero la incertidumbre continúa.
Una historia repetida en el año
Este no es el primer problema de este tipo que enfrenta San Lorenzo en 2025. Ya en varias ocasiones, los jugadores habían expresado su malestar por la falta de pagos y las malas condiciones en el club. Incluso, en una oportunidad, publicaron en sus redes sociales que no solo estaban sin cobrar desde agosto, sino que también tenían problemas con el agua caliente en los vestuarios y la comida disponible.
Estas publicaciones, que generaron mucha repercusión, fueron borradas por pedido de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), pero la situación sigue siendo igual o peor.
Vacaciones y un futuro incierto
El plantel tiene programadas sus vacaciones para el viernes 5 de diciembre, y volverán a entrenar a fin de mes para preparar la próxima temporada, que será muy exigente. El equipo tendrá que afrontar tres competencias: el torneo local, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana.
Mientras tanto, la dirección del club parece estar perdida en medio de una crisis institucional que afecta a todos los aspectos del club. Los dirigentes, que en muchos casos actúan por intereses propios, parecen más enfocados en sus problemas internos que en la recuperación del equipo y la estabilidad del club. La deuda salarial, en tanto, sigue siendo gestionada por la Asociación del Fútbol Argentino, sin que se vea una solución a corto plazo.
¿Qué sigue para San Lorenzo?
La situación en Boedo es preocupante. Los jugadores, cansados de promesas incumplidas y condiciones precarias, han decidido ponerle un freno a su trabajo en protesta. La esperanza de que esto se resuelva pronto está puesta en que la dirigencia cumpla con los pagos prometidos y mejore las condiciones del club.
Por ahora, el futuro del club azulgrana parece incierto. La crisis apunta a ser un capítulo más en una serie de problemas que parecen no tener solución inmediata. La hinchada, que siempre apoya a su equipo, espera que las autoridades tomen cartas en el asunto y devuelvan la estabilidad a un club que, más allá de sus problemas, siempre ha sido un símbolo en el fútbol argentino.




