¡Roxette vuelve con todo! La banda sueca llena el Movistar Arena después de 14 años 🎸✨

Este jueves 16 de abril, el Movistar Arena se convirtió en una fiesta gigante. ¿El motivo? La esperada vuelta de Roxette, esa banda sueca que marcó la historia del pop en los años 90. Y no solo volvieron, sino que lo hicieron a lo grande, con un show que dejó a todos boquiabiertos y con ganas de más.

Un recital que fue mucho más que nostalgia 🎤🔥

Con unas 15 mil personas en el estadio, Roxette demostró que todavía tiene mucha fuerza. Después de más de una década sin pisar Buenos Aires, la banda llegó con un sonido renovado, pero sin perder esa esencia que los hizo famosos. La fórmula fue simple: mucho rock, guitarras potentes y la voz imponente de Lena Philipsson rugiendo en cada canción.

Per Gessle, el líder y cerebro del grupo, se lució como siempre. Aunque tiene 66 años, su energía en el escenario es contagiosa. Pero la verdadera sorpresa fue Lena, que llegó para reemplazar a Marie Fredriksson, la cantante original, y lo hizo con estilo y potencia. Lena, que tiene 60 años, maneja una energía desbordante y una voz que recuerda a las grandes del soul y el blues, como Janis Joplin o Aretha Franklin. Desde el primer momento, se robó todas las miradas y convirtió cada tema en una experiencia única.

¿Una Tina Turner sueca? ¡Sí, y mucho más! 💃🎶

La comparación con Tina Turner no es casual. Lena maneja el escenario con tanta seguridad que parece en su propia casa. Tiene presencia, buenas piernas y una voz que desgarró durante toda la noche. Durante canciones como «Buena parte de la noche, rugió como una leona en celo, sin que ni las pestañas postizas se le movieran. La combinación de su fuerza vocal y su actitud en escena fue uno de los mayores aciertos del show.

El sonido y las canciones: un perfecto equilibrio 🎸🎶

El concierto empezó con hits como «The Big L», «Sleeping in my Car» y «Dressed for Success», en un arranque eléctrico que no dejó a nadie con ganas. La banda, con guitarras de diferentes estilos y una base sólida de bajo y batería, logró un sonido contundente, moderno y potente. La variedad de guitarras, desde Rickenbakers hasta Gibson, le dio color y dinámica a cada tema, haciendo que la energía no decayera en ningún momento.

¿Qué buscaban los fans en esa noche? 🤔❤️

La mayoría de los asistentes, con edades que rondaban los 45 años, estaban ahí para revivir recuerdos y disfrutar de los clásicos que marcaron su infancia y adolescencia. Rocío Silvo, de 33 años, expresó que, aunque hay opiniones divididas sobre la presencia de Lena, lo importante era seguir disfrutando de los hits. Para ella, la banda sigue siendo la misma, solo con una nueva voz que está a la altura.

Por otro lado, Emiliano Basile, de 46, confesó que fue a ver a Roxette para volver a sus 12 años, recordando aquella primera vez que los vio en Vélez. La comparación con Queen, con un cambio de Freddie Mercury a Adam Lambert, también fue parte del diálogo de la noche. La nostalgia y la alegría de ver a una banda que creció con ellos estaban en el aire.

Un legado que sigue vivo 🏆🎵

Desde su debut en 1986, Roxette vendió más de 75 millones de discos en todo el mundo. La historia comenzó con un intercambio estudiantil en Suecia, que terminó con el descubrimiento de su talento y un éxito global. Canciones como «Crash! Boom! Bang!», «Wish I Could Fly» y la famosa «It Must Have Been Love», que sonó en la película «Pretty Woman», siguen siendo parte del repertorio y del corazón de sus fans.

El regreso en vivo fue una celebración de esa historia, con una banda que se mostró sólida y una Lena que conquistó a todos con su energía y talento. La noche terminó con una avalancha de himnos como «How Do You Do», «Dangerous», «Joyride» y el clásico final «The Look». La fidelidad de los seguidores argentinos a Roxette no es casualidad; es el resultado de un amor que creció con cada canción y que hoy, más que nunca, sigue vivo.

Una noche para no olvidar y un futuro lleno de posibilidades ✨🎉

Al salir del estadio, las opiniones eran unánimes: todos disfrutaron, algunos con lágrimas en los ojos, otros con la sonrisa gigante. Y, para demostrar cuánto aman a la banda, en un bar cercano vendían «choriroxette» y «vacíojoyride», clásicos en la calle, que se agotaron antes de que empezara el show. La historia de Roxette en Argentina, y en el mundo, continúa siendo una de esas que dejan huella para siempre.