Tras la salida de Eduardo Coudet, River Plate dio un giro en su rendimiento y mostró una cara diferente en el campo. Con Leonardo Ponzio en el banco como técnico interino y capitán en su momento, el equipo sumó dos victorias consecutivas y empezó a ilusionar a sus hinchas con una versión más sólida y cercana a la identidad del club.
¿Qué cambió en el juego? 💡
Una de las claves fue la modificación en la forma de jugar. River, tradicionalmente, apuesta a tener la pelota y ser un equipo protagonista con un estilo ofensivo y con juego al pie. Para eso, Ponzio ajustó el esquema y las posiciones en el campo. En lugar de volver al doble cinco, optó por un mediocampo más dinámico, con un «5» posicional como Fausto Vera, y soltó a Thiago Almada para que sea el enganche. Además, colocó a Tobías Andrada y Tomás Galván como internos, y a Sebastián Driussi en la punta del ataque como el «9».
Estos cambios permitieron que River jugara con más sociedades, combinaciones cortas y más presencia en ataque. La idea fue que el equipo mantuviera la intensidad y siguiera buscando el arco rival, sin volver a líneas de cinco peligrosas en momentos de riesgo. La estrategia empezó a dar resultados, y en los partidos contra Banfield e Independiente Rivadavia, el equipo mostró un fútbol más organizado y con mayor confianza.
¿Y qué pasa con los jugadores? 🚀
Este nuevo aire también se nota en los futbolistas. Ángel Correa, que ya había mostrado destellos en el ciclo anterior, confirmó su talento en estos partidos. Es capaz de crear jugadas peligrosas desde la nada, y su velocidad y visión le generan problemas a los defensores rivales. Además, en el penal que convirtió en el último partido, demostró su carácter y liderazgo en ataque.
Thiago Almada, por su parte, comparte el estilo de juego con Correa, y en estos encuentros se vio cómo se complementan. Almada tiene un estilo gambeteador y tiene un ojo para habilitar a sus compañeros. La buena relación entre ellos hace que River pueda jugar mejor en espacios reducidos, y eso se refleja en la mejoría del equipo en solo unos días.
También hay que destacar a Tobías Andrada, que empezó a soltarse más en el campo. Desde atrás, filtra pases precisos y ayuda a que la pelota llegue con claridad a los atacantes. La inversión que hizo River en estos jugadores, unos 45 millones de dólares en total, empieza a rendir frutos.
El ambiente en el plantel y la motivación 🔥
Los cambios en la cancha también se reflejan en la actitud de los jugadores. La motivación creció y se nota en la química del grupo. La llegada de Ponzio, que además de ser un ídolo por su historia en el club, tiene un conocimiento profundo del club y su cultura, ayudó a que el equipo se sienta más unido y con ganas de dar todo en cada partido.
Los suplentes también están con ganas de mostrarse. En un amistoso jugado en Ezeiza, River goleó 3-0 a All Boys con goles de Lautaro Pereyra, Rafael Borré y Lucas Beltrán. Esto demuestra que hay una competencia sana y un plantel que busca aprovechar cada oportunidad para demostrar su talento.
¿Qué dice Ponzio? 🤔
Desde que tomó las riendas del equipo, Ponzio se mostró cauto pero optimista. En la conferencia de prensa, destacó que el rendimiento contra un rival que juega muy bien fue positivo, y que el equipo se asoció bien, generando juego sostenido y logrando ventajas. Además, dejó en claro que todo es paso a paso, y que en un club como River, siempre hay que dar el máximo y seguir trabajando duro.
El santafesino, que fue jugador emblemático en el club durante más de una década, sabe lo que significa defender los colores de River. Estuvo en los momentos más difíciles y también en los más gloriosos, como cuando ganó dos Libertadores y levantó la Copa en Madrid. Ahora, en su rol de técnico interino, busca devolverle al equipo esa identidad que tanto caracteriza a Núñez.
¿Qué viene ahora? 🔜
Por ahora, River respira otra energía, con un equipo más sólido y con ganas de seguir mejorando. La buena racha y la confianza que transmite Ponzio pueden ser puntos de inflexión en la temporada. La hinchada empieza a ilusionarse con un River más cercano a su historia y con un estilo de juego que invite a soñar con más alegrías.




