Un enfrentamiento que recuerda épocas pasadas
Quince años después de aquel momento que quedó grabado en la memoria de los fanáticos, dos figuras clave de Belgrano vuelven a cruzarse en un partido que promete ser histórico. Hablamos del entrenador Ricardo Zielinski y del jugador Franco Vázquez, ambos sobrevivientes de la famosa Promoción 2011, cuando el equipo de Córdoba logró un hito al descender a la segunda categoría enfrentando a River Plate.
La Promoción 2011: un capítulo que no se olvida
En aquel entonces, Belgrano y River protagonizaron una serie de partidos llenos de intensidad y drama. La primera batalla fue el 22 de junio de 2011, en La Plata, donde el Pirata ganó 2-0 con goles de Osvaldo César Mansanelli y César Pereyra. Franco Vázquez, que en ese momento era un jugador titular, fue reemplazado en el último minuto por Lucas Parodi. La revancha, jugada en el Monumental, terminó en un empate 1-1 con goles de Mariano Pavone y Guillermo Farré, aunque posteriormente, por incidentes, el partido fue declarado ganado a Belgrano 1-0 por Tribunal de Disciplina.
De la tristeza a la gloria: una final que emociona
Ahora, más de una década después, esos mismos protagonistas estarán en la cancha, en una final que tiene a todos los hinchas del fútbol argentino con el corazón en la mano. La historia entre ambos equipos se vuelve a escribir, pero esta vez con un tono mucho más alegre para Belgrano, que nunca había llegado tan lejos en una definición de torneo.
Ricardo Zielinski: un entrenador con historia en River y sueños en Córdoba
El técnico de Belgrano, conocido como «El Ruso», tiene una relación especial con River. En total, lleva 23 enfrentamientos contra el equipo millonario, con un saldo de siete victorias, nueve derrotas y seis empates. Aunque en los números no le favorece del todo, su historia con River es significativa, especialmente considerando que siempre dirigió a clubes en posiciones menos privilegiadas.
Para Zielinski, este partido no es solo una final más, sino una oportunidad muy especial en su carrera. A sus 66 años, con casi 1000 partidos dirigidos y solo dos ascensos en su haber, habla con entusiasmo de lo que significa para él y para la hinchada de Belgrano. «Más que por mí, por la gente de Córdoba, por la hinchada de Belgrano que es maravillosa. También para la familia de cada uno. Para eso volvimos. Es un disfrute ser de Belgrano», comentó en la previa.
La ilusión y la esperanza de un título
El técnico no oculta su deseo de ganar y dejar una huella en la historia del club. Aunque aclara que todavía no piensa en la final, sí reconoce la importancia del partido del domingo, que será en el estadio Mario Alberto Kempes a las 15:30. «Ojalá estemos a la altura del partido y podamos darle una alegría a la gente de Belgrano», expresó con esperanza.
¿Qué significa este encuentro para los protagonistas?
Para Zielinski, que enfrentará a River por primera vez en una final como entrenador, este encuentro tiene un sabor especial. En su carrera, ya enfrentó al millonario en varias ocasiones, pero nunca en una instancia decisiva. La historia también incluye otros enfrentamientos, como la final de la Copa Argentina 2017 y los cuartos de final de la Copa de la Superliga 2019, donde River salió victorioso en ambas ocasiones.
Un futuro que se escribe en Córdoba
Este domingo, en el Kempes, la historia continuará y el fútbol argentino tendrá una nueva página. Para Belgrano, esta final no solo es una chance de levantar un título, sino también de coronar años de esfuerzo y pasión. Para Zielinski, puede ser la oportunidad de dejar una marca imborrable en su carrera y en la historia del club que tanto ama.
El fútbol siempre sorprende, y en esta ocasión, la historia de la Promoción 2011 vuelve a tener protagonismo, con la esperanza de un desenlace que emocione a todos los hinchas y seguidores del deporte en Argentina.




