Un escándalo que sacude Mendoza

En un giro inesperado, Marcelo D’Agostino, quien hasta ese momento era subsecretario de Justicia en Mendoza, decidió renunciar a su cargo tras ser denunciado por su ex pareja por delitos graves. La denuncia, presentada este viernes, acusaba a D’Agostino de abuso sexual, lesiones, amenazas y otros delitos relacionados con violencia de género.

La noticia se difundió rápidamente y generó conmoción en la política y en la sociedad mendocina. D’Agostino, un funcionario con una larga trayectoria en el gobierno provincial, explicó en su carta de renuncia dirigida al gobernador Alfredo Cornejo que su decisión buscaba garantizar la transparencia y facilitar la colaboración con la justicia. Además, afirmó que las acusaciones en su contra son falsas y que, a medida que avance la investigación, quedará demostrada su inocencia.

¿Qué dice la denuncia?

La denuncia fue presentada por una ex pareja de D’Agostino, quien además es docente y periodista. La denuncia detalla hechos ocurridos entre 2021 y 2024 y acusa al ex funcionario de delitos como abuso sexual con acceso carnal, lesiones graves reiteradas, amenazas, coacción reiterada y violencia de género.

La denunciante también solicitó medidas de protección para su abogada, María Elena Quintero, debido a la relación de poder y vínculos que D’Agostino habría ejercido para intimidarla y evitar que ella realizara la denuncia. Entre las solicitudes de protección estaban la prohibición de acercamiento, la retención del pasaporte, restricciones para salir del país, un botón antipánico y un embargo preventivo de bienes.

La investigación en marcha 🔍

Tras conocerse la denuncia, el Ministerio Público Fiscal de Mendoza actuó de inmediato. La Unidad Fiscal de Violencia de Género tomó intervención en el caso y la causa quedó en manos de la fiscal de instrucción, Valeria Bottini. La fiscal informó que se están realizando todas las medidas correspondientes según los protocolos vigentes, y aclaró que toda información oficial será comunicada solo a través de la prensa oficial del organismo.

Por su parte, la denuncia también señala que D’Agostino habría utilizado su posición de poder para intimidar a su ex pareja, haciendo alarde de sus vínculos con el poder político, judicial y de seguridad para tratar de desalentar la denuncia y mantener controlada a su ex pareja. La denuncia también pide protección especial para ella y su abogada ante posibles represalias.

Reacción y futuro

La renuncia de D’Agostino sucedió pocas horas después de que la denuncia fuera presentada. La rapidez de su decisión refleja la gravedad de la situación y el impacto social que generó. Hasta ahora, no hay información sobre posibles medidas disciplinarias adicionales o sobre la apertura de una investigación más profunda que pueda derivar en sanciones o procesos judiciales contra el ex funcionario.

Este caso vuelve a poner en el centro de la escena la problemática de la violencia de género y el abuso de poder, temas que siguen siendo urgentes en la agenda social y política. La justicia está en marcha y será la encargada de determinar la veracidad de las acusaciones y las responsabilidades correspondientes.