La presión en la cancha y en la política 🎯
Mientras Boca atraviesa momentos complicados en el fútbol, la interna política en el club está más caliente que nunca. La llegada de refuerzos para los próximos desafíos, como la Copa Argentina contra Sarmiento y la Sudamericana frente a O’Higgins, parece ser solo la punta del iceberg en un enfrentamiento que va mucho más allá de los goles.
Riquelme, ¿en riesgo de perder su lugar? 🤔
El vicepresidente y referente del club, Juan Román Riquelme, no solo tiene que lidiar con los malos resultados deportivos, sino también con una pelea por el poder en las sombras. La mayoría de las voces que quieren cambiar el rumbo del club no solo buscan un nuevo liderazgo, sino que también están armando un frente para disputarle la presidencia. Y en ese escenario, aparecen figuras que podrían darle pelea, como Leandro Petersen.
¿Quién es Petersen? El candidato que busca destronar a Riquelme 🕵️♂️
Con 40 años y hincha de Boca, Petersen tiene un pasado ligado a clubes como Vélez, Banfield y Rosario Central. Hoy trabaja en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) como gerente comercial, un cargo que, según él, consiguió sin tener muchos contactos, sino por su trabajo y gestión en la expansión de la marca de la selección y la negociación de sponsors.
Su historia en la AFA incluye proyectos como un amistoso contra India en Kerala, por el que la federación recibió un adelanto de 9 millones de dólares. Sin embargo, las cosas no salieron como se esperaba. Los partidos se postergaron varias veces y, al final, la FIFA evalúa acciones legales contra la organización por los incumplimientos.
Petersen también es visto como un posible delfín de Toviggino, uno de los máximos referentes en la política del fútbol argentino y cercano a Claudio Tapia. La disputa por el poder en Boca podría tener un nuevo actor, y Petersen sería uno de los que busca posicionarse después del Mundial.
La sombra de la corrupción y las investigaciones 🔎
Una de las preocupaciones principales en esta pelea interna tiene que ver con la situación judicial de algunos actores. Toviggino, por ejemplo, está bajo la lupa por su patrimonio, que incluye una mansión en Pilar con autos de alta gama, pistas ecuestres y hasta un helipuerto. La Cámara Penal Económica pidió el expediente que está en manos del juez Adrián González Charvay, cercano a la AFA, en busca de esclarecer posibles irregularidades.
Por otro lado, Toviggino podría buscar apoyo en Daniel Angelici, ex presidente de Boca y con fuertes vínculos con la Justicia, para fortalecer su posición. La relación entre Toviggino y otros dirigentes, como Riquelme, no es del todo fluida, especialmente con ex futbolistas que hoy son dirigentes, como Diego Milito y Juan Sebastián Verón, quienes han mostrado reparos hacia la gestión actual.
Política y fútbol, una relación que no para de complicar 🔄
El pasado político también influye en esta lucha. Toviggino esperaba contar con el apoyo de Riquelme para respaldar a Sergio Massa en las elecciones nacionales de 2023. Sin embargo, Riquelme no se alineó con esa estrategia y jugó un papel diferente. Ahora, la pelea interna en Boca podría tener repercusiones a nivel nacional, con varios actores interesados en ocupar el poder.
Entre los posibles outsiders que quieren ingresar en la pelea, aparece Carlos Abriata, conocido por su trabajo con el software del Mundial, y otros dirigentes tradicionales como Horacio Paolini, que busca juntar apoyos con figuras como Mario Pergolini y Carlos Tevez. Incluso, en una reunión en la casa de un ex dirigente, se empezó a planear una alianza opositora para las próximas elecciones.
¿El futuro de Boca en juego? ⏳
Por ahora, Riquelme y su cuerpo técnico dependen de los resultados en la cancha, especialmente en la Libertadores, donde Boca busca volver a ser protagonista. Sin embargo, la incertidumbre sobre quién tomará las riendas del club en el futuro cercano sigue resonando en cada rincón del club.
Lo que está en juego va más allá del fútbol: la pelea por el poder en Boca refleja una lucha de intereses que puede cambiar el rumbo del club en los próximos años, con diferentes actores moviéndose en las sombras y buscando su espacio. La historia todavía no está escrita, pero todo indica que la batalla por Boca está lejos de terminar.




