Un panorama con luces y sombras en los créditos de las familias argentinas
En junio, el porcentaje de créditos que las familias argentinas tienen con atrasos mayores a 90 días alcanzó el 12,8%. Esto significa que, aunque la tendencia al alza se frenó un poco, la situación todavía es complicada y heterogénea dependiendo del tipo de crédito. La buena noticia es que, en general, la morosidad dejó de escalar, pero no desapareció.
¿Por qué se estabilizó la morosidad? 🤔
El Banco Central de Argentina, en su informe sobre bancos, explicó que esta pausa en la subida de la morosidad se debe a dos motivos principales. Por un lado, hubo una desaceleración en el crecimiento de los créditos en situación irregular, en parte porque muchos deudores que estaban en problemas pasaron a ser considerados irrecuperables y salieron del balance de los bancos. Por otro lado, los bancos ofrecen más planes de refinanciamiento, lo cual ayuda a que los porcentajes de mora no sigan aumentando y, en cambio, se estabilicen.
Heterogeneidad en los tipos de créditos 🔍
La realidad varía bastante según el tipo de préstamo:
- Tarjetas de crédito: La mora bajó de 13,1% a 12,6%. Es una señal positiva porque era uno de los segmentos más afectados.
- Préstamos personales: La mora volvió a subir, alcanzando un 16,4%, un récord en lo que va del año. Además, el costo de estos préstamos sigue siendo muy alto, con una tasa nominal anual que ronda el 65%, mucho más que la inflación estimada para los próximos meses.
- Créditos prendarios: La morosidad siguió en aumento, del 7,7% a 7,9%.
- Créditos hipotecarios: La tasa se mantuvo estable en 1,6%, una cifra relativamente baja.
¿Qué dicen los expertos? 💡
Aunque el dato general puede parecer alentador, los analistas no se animan a asegurarlo del todo. La consultora 1816 advierte que no sería raro que la morosidad vuelva a subir en el próximo trimestre. La razón principal: muchas entidades financieras todavía tienen una gran cantidad de deudores en situación de riesgo, y las tasas de interés para estos créditos siguen siendo altas.
Por su parte, LLZ Macro señala que en julio volvió a crecer en términos reales el financiamiento al sector privado, pero principalmente en préstamos a corto plazo para empresas. En cambio, para las familias no se percibe un repunte similar.
¿Qué puede pasar en los próximos meses? 🚦
Una posible mejora en las cifras de morosidad está relacionada con cambios en las reglas del Banco Central. Cuando un deudor refinancia su deuda, debe pasar por un proceso que demora unos cinco meses en reflejarse en las estadísticas oficiales. Esto puede hacer que en los próximos meses veamos una reducción en los números de morosos, pero todavía hay muchos que están al límite y podrían pasar a ser considerados en situación de incumplimiento en cualquier momento.
Además, un estudio de Adcap indica que solo el 22,5% de quienes estaban en situación de atraso en junio de 2025 lograron ponerse al día en junio de 2026. La mayoría, casi la mitad, cayó en la categoría más grave, situación 5, lo que refleja lo difícil que es salir de la deuda en medio de un contexto económico complicado.
Una realidad que preocupa a todos 🔥
El panorama no es solo para quienes deben dinero. La situación de las empresas también refleja incertidumbre. La porción de financiamiento con atrasos en pagos se mantuvo en torno al 3,5%, y en total, sumando familias y empresas, la cifra llega a 7,6%, casi igual que en mayo.
Las provincias como Santiago del Estero, La Rioja, Chubut, Mendoza y Salta muestran los indicadores más preocupantes en sectores como la construcción y la industria. Esto señala que, aunque la morosidad en general se estabilizó, todavía hay zonas y sectores que enfrentan problemas severos.
¿Qué sigue? 🕰️
El futuro de la morosidad en Argentina sigue siendo incierto. La estabilización actual puede ser solo una pausa, y muchos analistas consideran que todavía no hay garantías de que no vuelva a subir. La combinación de tasas altas, ingresos que no logran recuperarse y un mercado de créditos que aún no impulsa fuerte la economía, hace que el escenario siga siendo desafiante.
En un contexto donde el Gobierno apuesta por el financiamiento en dólares, la situación del crédito en pesos sigue siendo una incógnita. Todo esto refleja que la economía argentina aún tiene mucho por recorrer para volver a una senda más estable y predecible en materia de deuda y financiamiento familiar.




