¿Qué pasó con la pobreza en la Ciudad? 🤔

En los últimos meses, la Ciudad de Buenos Aires mostró una buena noticia: la pobreza empezó a bajar. Pero, ¿qué hay detrás de estos números que parecen positivos? La respuesta no es tan simple, y tiene que ver principalmente con cómo evolucionaron los ingresos de las familias, más allá de los cambios en empleo o actividad económica.

¿No cambió mucho el empleo, pero sí los ingresos 📉➡️💵

Según un análisis del Instituto de Estudios de la Ciudad (IDECBA), las tasas de empleo y desocupación se mantuvieron bastante estables. Es decir, no hubo grandes cambios en cuánto más personas consiguieron un trabajo o dejaron de buscarlo. Sin embargo, a pesar de esto, la pobreza bajó notablemente. ¿La razón? Los ingresos familiares aumentaron y eso mejoró la calidad de vida de muchas familias.

En 2024, los ingresos habían quedado por debajo de la inflación, lo que generó un año complicado y más pobreza. Pero ahora, con una inflación algo más controlada, los salarios lograron recuperarse y superar esa pérdida. Así, más familias consiguieron tener más dinero para cubrir sus necesidades básicas.

Los números que explican la mejora 📊

El índice que construye el IDECBA, basado en la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI), revela que en la Ciudad el ingreso familiar promedio llegó a aproximadamente $2.417.352. Esto representa un aumento del 69,3% respecto al mismo período del año pasado, bastante por encima del aumento de los precios, que fue del 37,7%. Además, el ingreso per cápita de los hogares alcanzó los $1.310.427, un 76,4% más que en 2024.

Los ingresos provenientes del trabajo también subieron fuerte: en promedio, cada persona recibe unos $1.527.601, un 73,3% más que el año pasado. Este crecimiento fue mayor en algunas zonas: en la Zona Norte aumentó un 76,7%, en el Centro un 71,1% y en el Sur un 73,9%.

¿Y qué pasa con la población en situación vulnerable? ⚠️

Aunque los números en general mejoraron, todavía hay segmentos que enfrentan dificultades. Un 11,1% de los hogares en la Ciudad están en situación vulnerable. Esto significa que tienen ingresos suficientes para cubrir la Canasta Básica Total (los mínimos para sobrevivir), pero no alcanzan a cubrir todos los gastos necesarios. En números, son unos 343.000 personas en esta situación.

Sumando los hogares en pobreza y en vulnerabilidad, se llega a un 22,7% de la población — unos 877.000 habitantes— que todavía enfrenta dificultades económicas. Sin embargo, en comparación con el año pasado, este porcentaje bajó del 38,2%, un dato que muestra cierta recuperación.

¿Y qué hay de los que están fuera de la pobreza? 🏡

Por otro lado, la participación de la clase media creció 1,9 puntos porcentuales, llegando a representar el 51,4% de los hogares porteños. Además, los sectores más ricos también aumentaron su presencia en la ciudad, con un crecimiento del 8% en hogares y del 6,2% en personas.

Todo esto indica que más personas lograron salir de los límites de la pobreza, pero también que la desigualdad, medida por el coeficiente de Gini, se incrementó. Esto significa que, aunque hay más clases medias y altas, las diferencias entre los ingresos siguen siendo grandes y, en algunos casos, aumentaron.

¿Por qué crece la desigualdad? ⚖️

El informe señala que la desigualdad en los ingresos familiares y en la población ocupada aumentó respecto al año pasado. En cifras, el coeficiente de Gini del ingreso familiar pasó de 0,422 a 0,441, lo que refleja una mayor inequidad. Esto sucede porque, aunque en general los ingresos subieron, algunos grupos lograron aumentos mayores que otros, ensanchando la brecha.

El impacto según zonas y grupos 🗺️

Los hogares en la Zona Sur y aquellos con niños menores de 14 años son los más afectados por la pobreza. La tasa en la Zona Sur llega al 21,8%, y en hogares con menores, la pobreza alcanza el 22,6%. En cambio, los hogares con adultos mayores en situación vulnerable muestran una tasa del 12,1%, ligeramente por debajo del promedio.

¿Qué puede pasar en los próximos meses? 🔮

Desde el IDECBA creen que, si la inflación continúa estabilizándose, los ingresos seguirán recuperándose y la pobreza seguirá bajando. La idea es que, si la economía mantiene esta tendencia, la Ciudad podría tocar su nivel más bajo de pobreza desde 2016, cuando esa cifra fue de 14,9%.

Por ahora, la perspectiva es positiva: mientras la economía no empeore y los precios se mantengan estables, la tendencia de mejora en los ingresos puede seguir ayudando a que más personas tengan una vida más digna.