Un regreso con todo después de 15 meses de pausa
El boxeador ruso Dmitry Bivol sorprendió a todos en su regreso a los rings, después de más de un año y medio sin pelear. La espera valió la pena: no solo mantuvo sus títulos mundiales de la división mediopesado de la AMB y la FIB, sino que además dejó una excelente impresión en su público, en su tierra, en Ekaterimburgo.
La noche en la arena y el debut del campeón
La UMMC Arena, ubicada a orillas del río Iset y en pleno corazón de los Urales, se llenó con más de 12.000 espectadores que querían ver a su ídolo en acción. Era la primera vez que Bivol peleaba en Rusia desde diciembre de 2021, cuando enfrentó a Umar Salamov, y su regreso coincidió con una lesión que lo mantuvo fuera del ring por un tiempo: una cirugía para reparar una hernia discal en la espalda.
El ambiente previo fue muy especial. La banda de punk ruso Kinó tocó durante su caminata hacia el ring, creando un clima de fiesta. Y en el momento del combate, Bivol salió con toda la energía para sorprender a su rival, el alemán Michael Eifert, un retador obligatorio de la FIB pero sin antecedentes destacables.
El golpe que abrió la pelea y la calma después
En los primeros segundos, Bivol no esperó mucho: con un preciso gancho de zurda, envió a la lona a Eifert, que cayó con fuerza, pero logró ponerse de pie. Sin embargo, ese golpe fue solo el comienzo: en el primer round, el ruso ya mostraba su dominio, aunque le tomó unos asaltos volver a entrar en ritmo, algo normal tras tanto tiempo sin pelear.
Desde el quinto episodio, Bivol empezó a acelerar y a demostrar su calidad. Con un jab preciso y combinaciones variadas, fue imponiendo su estilo y controlando la pelea, mientras Eifert intentaba sobrevivir y buscar alguna chance con golpes arriesgados.
Control total y victoria segura 🥇
El ruso mantuvo la calma, defendió con precisión y movió bien los pies y la cintura para no ser alcanzado. En la recta final, incluso puso en aprietos a su rival en el episodio 11, sin apurarse por buscar un nocaut, confiado en que la decisión de los jueces sería favorable.
Y así fue: tras 12 rounds, los jueces le dieron una victoria amplia, con una tarjeta de 120-107. Bivol, de 35 años, sumó su récord a 25 victorias, con 12 por KO, y solo una derrota. Además, logró retener los cinturones de la AMB y la FIB, confirmando que sigue en la elite mundial del boxeo.
¿Qué pasa con los títulos? 🧐
El cinturón de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) también es suyo, pero no estuvo en juego en esta pelea. El presidente del organismo, Gustavo Oliveri, explicó que la razón fue el conflicto entre Rusia y Ucrania, que impide que Rusia pueda disputar ese título en este momento.
Otros resultados en la noche
La velada también tuvo peleas previas con participación argentina, aunque con resultados negativos. Nahuel Caña García, de Córdoba, fue derrotado por nocaut técnico en el quinto asalto por Nikita Zon, un invicto ruso que se quedó con un título regional. Por su parte, Sebastián Papeschi, de Luján, perdió por puntos ante Vadim Tukov, en una pelea por una corona secundaria y en fallo unánime. Ambos argentinos intentaron dar pelea en tierras rusas, pero no lograron salir con victoria.
En definitiva, fue una noche de regreso y de demostración de talento, con un Bivol que dejó claro que sigue siendo uno de los mejores del mundo y que, a pesar de la inactividad, mantiene toda su fuerza en el ring.




