La realidad detrás del mercado laboral en Argentina

Un economista muy escuchado por el Gobierno, Arriazu, explicó en una charla con inversores que el proceso de cambio que vive Argentina en estos momentos está provocando más pérdida de empleos que creación. ¿La razón? La transformación en los sectores productivos no está favoreciendo a los que más emplean, principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

¿Qué sectores crecen y cuáles pierden?

Según Arriazu, los sectores que muestran crecimiento, como la energía, la minería y el agro, necesitan muchas divisas para operar, pero no generan tanta mano de obra. En cambio, los sectores que más empleo dan, como la industria, la construcción y el comercio, están pasando por un retroceso y están concentrados en el conurbano bonaerense.

Este cambio en la dinámica laboral está ligado a las decisiones que toman los empresarios y las personas, que a su vez dependen de los incentivos que ofrecen los gobiernos. Arriazu señala que tanto las empresas como las familias actuaron en base a las reglas del juego que el Estado estableció en su momento, pero ahora esas reglas cambiaron, dejando a muchos en una situación difícil.

Impacto en las elecciones y en las ciudades

La realidad del empleo en el AMBA ya se nota: en el último trimestre de 2025, la desocupación en esa zona alcanzó el 9,5%, unos dos puntos más que el promedio del país, que está en 7,5%. En lugares como Neuquén, la desocupación baja a 2,3%. Esto genera un efecto político, ya que puede influir en las próximas elecciones, especialmente en el Gran Buenos Aires, donde se decide mucho del destino electoral del país.

¿Qué pasa con la estructura productiva del país?

Arriazu explica que Argentina tiene una estructura productiva muy artificial, resultado de casi un siglo en el que se castigó a los sectores en los que tenemos ventajas comparativas y se subsidiaron otros que no las tenían. Sin embargo, el economista ve oportunidades en el largo plazo, como el potencial de Vaca Muerta, una de las mayores reservas de gas y petróleo no convencional del mundo.

Vaca Muerta, que puede compararse con la formación Permian en EE.UU., tiene un gran potencial para impulsar las exportaciones energéticas del país en los próximos años. La clave está en infraestructura para transportar y comercializar esa producción. Arriazu proyecta que para 2030, Argentina podría exportar unos u$s32.000 millones en energía, gracias a este desarrollo, con cifras de exportación que este año llegarían a 135 millones de barriles de petróleo y que podrían aumentar en 2026.

El agro y los desafíos de la transición

El sector agrícola también tiene potencial para crecer, especialmente si se eliminan las retenciones, medidas que actualmente limitan su desarrollo. Pero Arriazu aclara que todavía no se reflejan todos esos beneficios en la economía, ya que la transición trae obstáculos, como cuellos de botella en la infraestructura que hay que resolver para aprovechar las oportunidades.

La política monetaria y el consumo

En el corto plazo, el economista señala que las tasas de interés en Argentina están altas y eso limita la recuperación de sectores clave para el empleo. Arriazu recomienda que el Banco Central debería bajar esas tasas, ya que en su opinión, en este momento, las tasas altas están frenando la economía y generando inseguridad en los bancos, que tienen más miedo a prestar dinero.

Por otro lado, Arriazu explica que, aunque los datos muestran un consumo alto, en realidad ese gasto está concentrado en turismo, autos y viajes, que crecieron mucho en el último tiempo. Sin embargo, el consumo de bienes masivos, como alimentos y productos básicos, no ha mejorado tanto, lo que explica que muchas personas sientan que el consumo récord no refleja su realidad.

¿Y qué pasa con las chances de que el plan económico funcione?

El economista estima que hay un 50% de posibilidades de éxito para el plan actual, una mejora respecto a años anteriores. Pero advierte que todo dependerá de cómo se maneje la próxima elección en el Gran Buenos Aires. Si Argentina logra superar ese desafío electoral sin mayores conflictos sociales, la economía puede cambiar para mejor.

Finalmente, Arriazu resalta que es necesario combinar las políticas macroeconómicas con medidas para cuidar a los sectores más vulnerables, como la Asignación Universal por Hijo, el seguro de desempleo y obras públicas focalizadas. Solo así, dice, se puede disminuir el impacto de los cambios y avanzar hacia un país con más oportunidades.