¿Qué pasa con el Sable Corvo?
En medio de una fuerte controversia, se generó mucha tensión alrededor del destino del famoso Sable Corvo, un símbolo patrimonial vinculado a José de San Martín, uno de los próceres más importantes de Argentina. La discusión se intensificó cuando la exdirectora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, salió a hablar sobre un incidente reciente y sobre su postura respecto al traslado del sable.
Jóvenes y polémica: ¿Qué ocurrió?
El sábado pasado, algunos jóvenes que se identificaron como mileístas, un grupo que apoya a la exmandataria Cristina Kirchner, se acercaron a la puerta del museo y cantaron una consigna que molestó mucho a Rodríguez Aguilar: «te sacamos el sable que te dio Cristina». La exdirectora afirmó que esa situación fue totalmente inapropiada y que revivió debates ya existentes sobre quiénes son los verdaderos custodios del patrimonio nacional.
¿Qué dice la historia sobre el sable?
El Sable Corvo tiene una historia larga y llena de tensiones. Fue donado por San Martín a Juan Manuel de Rosas antes de una batalla importante, la de la Vuelta de Obligado, y llegó a Argentina a fines de 1850. Luego, Rosas se llevó la pieza a Inglaterra. En 1889, el fundador del Museo Histórico Nacional empezó un largo proceso de negociaciones para que el sable volviera al país y fuera exhibido en el museo. Sin embargo, esas gestiones no estuvieron exentas de conflictos y tensiones políticas.
¿Por qué está en medio de la polémica?
El problema surgió cuando el exministro de Defensa, Luis Petri, intentó trasladar el sable. La exdirectora Rodríguez Aguilar advirtió que ella misma había puesto condiciones y había dicho que, si eso pasaba, renunciaría inmediatamente. Y así fue: presentó su renuncia, que atribuyó a su rechazo a este traslado.
Con más de 40 años de experiencia en temas patrimoniales, Rodríguez Aguilar explicó que el sable siempre fue custodiado por cuatro granaderos las 24 horas, en un lugar reforzado y con muchas medidas de seguridad. Ella también criticó la justificación oficial de que la pieza no estaba segura, y afirmó que ella misma responde con sus bienes si algo le pasara al patrimonio.
¿Qué hay detrás del traslado?
La exdirectora afirmó que el traslado no responde a una política patrimonial clara, sino a una operación sectorial. Es decir, que hay intereses específicos en mover la pieza, sin pensar en la historia ni en la importancia del símbolo. Además, lamentó que, a pesar de tener más de 5.000 visitas diarias, muchas personas sienten que perderán algo muy valioso: la presencia del sable en el museo.
¿Qué dice la historia del sable?
El Sable Corvo no solo es un objeto histórico, sino también un símbolo de identidad y memoria. La historia de su traslado y la forma en que fue gestionado reflejan la tensión entre política, historia y patrimonio. La discusión sigue abierta y genera debates sobre quién debe cuidar y decidir qué pasa con las piezas que representan la historia del país.
¿Qué sigue ahora?
Por ahora, la polémica continúa. La exdirectora dejó en claro que no está de acuerdo con el traslado y que siente que está en juego la conservación y el respeto por la historia. Mientras tanto, las autoridades nacionales aseguran que el sable será trasladado en condiciones seguras, pero la discusión sobre quién decide qué y cómo se protegen los símbolos patrimoniales sigue vigente.




