¿Qué pasó en Salta con la reforma electoral?

Este martes, la Cámara de Diputados de Salta dio un paso importante en su sistema electoral. Con 44 votos a favor, 11 en contra y 4 ausentes, aprobó un proyecto que busca cambiar la forma en que se eligen autoridades como gobernador, legisladores y intendentes. Aunque todavía falta que el Senado también apruebe la iniciativa, las decisiones que tomen en ambas cámaras definirán cómo se votará en las próximas elecciones en la provincia.

¿De qué trata exactamente el cambio?

El proyecto propone volver a un esquema conocido como la «Ley de Lemas». ¿Qué significa esto? Básicamente, los votos que reciben distintas listas dentro de un mismo frente electoral se suman para definir quién gana esa alianza. Así, en lugar de competir de forma independiente, las fuerzas políticas se agruparían en frentes donde todos sus votos cuentan para elegir al candidato o candidata que encabezará la lista.

Si el Senado también aprueba la reforma, esta modalidad sería utilizada en elecciones de gobernador, legisladores e intendentes. En ese escenario, el frente más votado sería el que se imponga, y dentro de esa coalición, se definiría quién será el candidato ganador.

¿Por qué quieren volver a este sistema?

Desde el oficialismo provincial aseguran que el cambio ayuda a ordenar las elecciones y evitar que los partidos políticos se dividan demasiado. Además, sostienen que la reforma fortalecerá la representación y facilitará que las fuerzas menores tengan más chances de participar, ya que eliminaría barreras como el piso electoral del 5%, que muchas veces deja afuera a partidos más pequeños.

Por ejemplo, la diputada Socorro Villamayor explicó que la idea es adaptar el sistema a los cambios que trajeron las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) y ampliar la participación ciudadana. También, señaló que el nuevo esquema busca dar mayor claridad en las propuestas políticas de los candidatos.

¿Qué dicen los que están en contra?

Los sectores opositores no están de acuerdo. La principal crítica apunta a que el sistema propuesto se asemeja a la vieja Ley de Lemas, que fue muy cuestionada en el pasado. Algunos legisladores, como los libertarios, aseguran que esto puede volver a favorecer prácticas poco transparentes y que el proceso puede estar influenciado por intereses políticos.

El diputado Franco Lastra fue uno de los que más criticó la reforma, calificándola como un intento encubierto de reinstalar un sistema que consideró anticonstitucional y poco transparente. Otros, como la radical Soledad Farfán, también expresaron dudas sobre si el cambio realmente fortalece la democracia o si, por el contrario, centraliza demasiado el poder en las cúpulas partidarias.

¿Qué sigue ahora?

Tras la aprobación en Diputados, el proyecto debe pasar por el Senado. Si ambos cuerpos aprueban la reforma, en las próximas elecciones salteñas se implementaría el nuevo sistema. Mientras tanto, en la oposición ya se alzan voces que advierten sobre posibles riesgos y que el proceso puede estar influenciado por intereses políticos.

Lo que está claro es que, si la reforma avanza, cambiará la forma en que los salteños eligen a sus autoridades en los próximos años y generará debates sobre qué modelo es el más justo y transparente para la democracia en la provincia.