¡Buenas noticias para la prensa! Después de dos semanas de tensión, el gobierno de Javier Milei decidió devolverle la acreditación a ocho periodistas que habían sido bloqueados en Casa Rosada.

La medida, que generó mucho debate, fue tomada como una «acción preventiva» y todavía está en revisión. Desde el gobierno aclararon que si la Justicia determina que hubo alguna responsabilidad, volverán a aplicar la restricción.

¿Por qué se había restringido el ingreso? 🤔

Los periodistas afectados trabajan en medios como Ámbito Financiero, El Destape, Tiempo Argentino, FM La Patriada y C5N. Todos ellos fueron bloqueados por el gobierno sin que se hayan especificado motivos claros, solo bajo la excusa de evitar una supuesta campaña de desinformación.

Algunos, como Tatiana Scorciapino y Fabián Waldman, expresaron su alivio y agradecimiento en redes sociales. Ella, desde su cuenta en X (antes Twitter), dijo: «El Gobierno nos devolvió la acreditación que nunca debería habernos sacado. Por casi quince días, no pudimos entrar a nuestro lugar de trabajo». Él también manifestó su apoyo a quienes lucharon por volver a trabajar sin motivos claros.

Un episodio marcado por la tensión y el conflicto 🥊

Uno de los periodistas que volvió a ingresar fue Jonathan Heguier, quien en una conferencia de prensa tuvo un altercado con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La discusión surgió cuando Heguier le preguntó sobre su declaración jurada de bienes y su viaje en avión privado a Punta del Este. La respuesta de Adorni fue contundente: «Apenas sos un periodista, no sos un juez», y agregó que no discutiría sus decisiones con él.

La denuncia que revela una campaña de desinformación rusa 🇷🇺

En medio de todo esto, se conoció que un juez federal, Sebastián Ramos, está a cargo de investigar una denuncia que apunta a una supuesta injerencia extranjera en la información que circula en Argentina. La denuncia fue presentada por el abogado Jorge Monastersky y habla de una estructura rusa llamada «La Compañía», supuestamente vinculada a Vladimir Putin, que habría impulsado una campaña de desinformación en 2024.

De acuerdo con la investigación, esta campaña pagó unos US$ 283.000 por 250 notas en 23 medios digitales argentinos, con el objetivo de desprestigiar al gobierno de Milei y generar conflictos con Chile, entre otros. La operación comenzó en abril y duró al menos seis meses, según un informe de inteligencia filtrado por un consorcio internacional de periodistas.

¿Qué buscaba esta campaña? 🎯

El foco principal era dañar la imagen del gobierno libertario en un momento clave, cuando Argentina apoyaba a Ucrania en su guerra contra Rusia. La campaña también incluyó acciones más tradicionales, como pasacalles y pintadas en contra del apoyo argentino a Ucrania, además de influir en redes sociales y hasta en eventos deportivos, donde se promovieron mensajes en contra de la ayuda a Ucrania y se manipularon símbolos en una pancarta en un partido de Copa Argentina.

¿Qué sigue? ⚖️

Por ahora, la investigación sigue en marcha y aún no hay decisiones definitivas. La denuncia fue compartida por medios internacionales y de investigación, que revelaron cómo una operación extranjera intentó influir en la opinión pública argentina en un momento muy delicado.

Mientras tanto, los periodistas afectados vuelven a hacer su trabajo y el gobierno intenta aclarar y definir cómo seguirá esta historia, que mezcla política, periodismo y una fuerte presencia de actores internacionales en la escena local.

Resumen

  • El gobierno levantó la restricción de ingreso a ocho periodistas acreditados en Casa Rosada.
  • La medida fue una «acción preventiva» y podría volver si la Justicia lo decide.
  • Una campaña de desinformación rusa buscó desprestigiar al gobierno de Milei, pagando más de US$ 280.000 en notas y acciones en redes sociales y eventos públicos.
  • La investigación sigue en curso y revela la influencia de actores extranjeros en la política argentina.