De prisión política a reencuentros familiares: la historia de Nahuel Gallo

En menos de dos días desde que llegó a Argentina, Nahuel Gallo ya está en tierra firme, listo para comenzar una nueva etapa. Después de pasar casi un año y medio en una cárcel venezolana, su regreso al país fue un momento de alivio y esperanza para él y su familia.

¿Qué pasó en Venezuela? La dura historia de un preso político

Gallo, de 34 años y cabo de Gendarmería, fue arrestado en diciembre de 2024, cruzando desde Colombia hacia Venezuela, cuando visitaba a su pareja y su hijo en Caracas. Lo acusaron de ser un preso político del régimen de Nicolás Maduro, y pasó 448 días en la cárcel de máxima seguridad de El Rodeo, en condiciones duras y aislado socialmente.

Durante su encierro, su estado físico se vio afectado. La falta de entrenamiento, el poco sol y la mala calidad de la comida le redujeron la masa muscular, aunque las autoridades argentinas aseguran que su salud general se mantiene en buen estado y sin lesiones que puedan indicar maltrato. A nivel psicológico, la familia y las fuentes oficiales coinciden en que está en buen ánimo, con muchas ganas de reconstruir su vida junto a su esposa y su hijo.

El regreso y los primeros momentos en Argentina ✈️

Gallo fue liberado el sábado por la noche. Lo recogieron en una especie de misión diplomática con un auto con chapa oficial, que lo llevó fuera de la prisión de El Rodeo y a un vuelo privado de la AFA, la Asociación del Fútbol Argentino, que lo trasladó directamente a Ezeiza. Desde allí, fue llevado al edificio de la Gendarmería, el emblemático Centinela, en Buenos Aires.

Al llegar, su primera noche en Argentina fue emotiva. Compartió un momento con su pareja, María Alexandra Gómez, y su hijo Víctor, quienes lo acompañaron en su reencuentro después de tanto tiempo. La familia asegura que está «re bien» y que esperan que pronto le den el alta médica para poder celebrar y planear lo que vendrá.

¿Qué sigue para Nahuel?

Por ahora, Gallo continúa en el Centinela, donde le realizarán estudios y análisis para confirmar que está en condiciones de salir. La intención es que permanezca en Buenos Aires para facilitar su recuperación, especialmente porque en su estado actual hay desafíos tanto físicos como emocionales.

Su alta médica podría concretarse en cuestión de horas o días, y, según fuentes oficiales, aún no está claro qué destino tendrá. Aunque la Gendarmería no es un centro de internación, sí cuenta con consultorios externos y análisis especializados, que se le están haciendo para evaluar su inmunidad y estado general.

El futuro laboral y los desafíos que enfrenta

Gallo es un policía de rango bajo, y si bien fue considerado víctima del régimen venezolano, su situación dentro de la fuerza no es sencilla. La organización no contempla ascensos por hechos como su situación en Venezuela, pero él quiere seguir en la Gendarmería. Sin embargo, todavía no hay decisiones claras sobre su destino laboral.

Su salario fue judicializado desde que fue secuestrado y, aunque lo cobrará, el trámite será largo. Además, su vivienda en Uspallata, donde hacía tareas de patrullaje fronterizo, ya no está en uso y sus muebles están en la casa de su madre. La familia también recibe apoyo económico para su hijo, pero la incertidumbre sobre su futuro se mantiene.

¿Qué pasó con su liberación?

El sábado por la noche, un avión con chapa diplomática lo buscó en la cárcel y lo sacó del país. Desde hace meses, había indicios de que querían liberarlo, aunque sin entregarlo directamente al gobierno argentino ni a Estados Unidos, con quienes había conversaciones. La gestión para liberar a Gallo fue compleja y estuvo en manos de funcionarios venezolanos, como Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez.

El vuelo privado que lo trajo a Argentina fue un Lear Jet de la AFA, y en ese avión viajó acompañado por representantes del fútbol argentino, que estaban en Caracas por una inauguración. La llegada a Ezeiza fue a las 5 de la mañana del lunes, y desde entonces, la familia y las autoridades trabajan para que pueda comenzar a rehacer su vida.

¿Qué viene ahora?

Por el momento, Gallo prefiere mantenerse alejado de los medios, aunque en Gendarmería aseguran que será él quien decida si quiere contar su experiencia en la cárcel. Además, el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD) pidió que lo llamen a declarar en una causa contra Maduro y otros jerarcas chavistas, aunque no se sabe si él estará dispuesto a hacerlo.

Lo que está claro es que su historia refleja la situación difícil que enfrentan muchos que luchan por sus derechos y la democracia en Venezuela. Ahora, con su regreso a Argentina, hay muchas expectativas sobre cómo será su camino hacia la recuperación y qué papel jugará en la lucha por justicia y libertad.