¿Qué está pasando con las radios y la TV de la Ciudad? 🎙️📺
Un enfrentamiento interesante y polémico se está gestando en Buenos Aires. El Gobierno de Javier Milei, que tiene control sobre la autoridad nacional de comunicaciones, puso en jaque un plan del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, para concesionar las radios y el canal de la Ciudad. La movida del Gobierno nacional generó tensión y acusaciones de ilegalidad.
¿Por qué la pelea? La licitación en duda ⚖️
El 12 de mayo estaba prevista la entrega en concesión de las dos radios y el canal de la Ciudad a empresas privadas. La idea del Gobierno porteño era que esas emisoras pasaran a manos del sector privado para dejar de costearlas con impuestos y así, según ellos, mejorar la calidad y eficiencia del servicio.
Pero el interventor del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Martín Ozores, notificó a Jorge Macri que ese proceso no es legal. Argumentó que la licitación viola las reglas vigentes, que establecen que los servicios de comunicación audiovisual deben ser prestados por quienes tengan la licencia correspondiente, tras ser evaluados y aprobados por la autoridad competente.
En su nota, Ozores advirtió que si la Ciudad sigue adelante con la licitación, el ENaCom podría iniciar sanciones, incluyendo la caducidad de las licencias. La comunicación fue clara: el proceso licitatorio, en su opinión, no cumple con la normativa y podría ser considerado ilegal.
¿Qué dice el Gobierno porteño? ¡Seguirá con la licitación! 🚀
Desde el lado de Jorge Macri y la administración de la Ciudad de Buenos Aires, la respuesta fue sencilla: «Sigue adelante». Aunque la fecha original para la licitación era el 20 de abril, se postergó para el 12 de mayo, manteniendo el mismo objetivo y precio base: 1,23 millones de pesos mensuales para las radios La Once Diez y La 2X4, y 10,75 millones para el canal de TV.
Los interesados en participar podrán presentar sus ofertas tanto por las radios como por el canal, a través de la plataforma Buenos Aires Compras. Los requisitos incluyen demostrar experiencia en medios y presentar planes de inversión que garanticen la calidad del servicio durante los próximos cinco años.
Los nuevos concesionarios no solo operarán y administrarán las emisoras, sino que también podrán gestionar la publicidad y la comercialización de espacios, siempre bajo supervisión del gobierno porteño. La idea, según Macri, es que la gestión privada pueda hacer mejor y más eficiente el trabajo, dejando que el Estado se enfoque en sus prioridades.
¿Y la oposición? ¡No están de acuerdo! ✊
El rechazo a la iniciativa no tardó en llegar. Desde sectores que defienden los medios públicos, como la Asamblea de Trabajadores de los Medios Públicos, calificaron la licitación como ilegal y aseguraron que viola la Constitución de la Ciudad y la ley de servicios de comunicación audiovisual.
Graciana Peñafort, legisladora porteña por Unión por la Patria, fue clara: “La privatización de estos medios no va a funcionar y viola las leyes”. Además, pidió que la Justicia intervenga y detenga la licitación. La organización de trabajadores también expresó su preocupación y solicitó una medida cautelar para frenar el proceso.
La causa está en manos del Juzgado Contencioso Administrativo N° 12, que ya fue informada por la justicia y el ENaCom. La decisión final dependerá de si la Justicia resuelve antes de la fecha de la licitación y si el Gobierno de Milei decide seguir enfrentado con Macri en este conflicto.
¿Qué puede pasar ahora? 🤔
Por lo pronto, la tensión sigue en aumento. La oposición y los trabajadores de los medios públicos quieren que la ley se respete y que no se privatice lo que consideran patrimonio público. Desde el lado del Gobierno porteño, la apuesta es que la gestión privada puede mejorar la calidad y reducir los costos.
Este enfrentamiento refleja cómo las decisiones sobre medios públicos no solo son técnicas, sino que también tienen un fuerte contenido político y simbólico. La pelea por el control de las radios y la televisión de la Ciudad de Buenos Aires no solo trata de negocios, sino también de quién tiene la autoridad para decidir qué información y contenidos llegan a los vecinos.
¿Y vos? ¿Qué opinás?
El debate está abierto y las decisiones que tomen la justicia y las autoridades definirán si el proceso continúa o si se detiene. Mientras tanto, la historia de los medios públicos en la Ciudad sigue en marcha, con sus tensiones y sus peleas, en un escenario que no deja de sorprender.




