¿Qué hay detrás del dinero en el fútbol argentino? 🕵️♂️
Una investigación reveló una serie de movimientos económicos sospechosos en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Documentos bancarios y facturas apócrifas muestran que se transfirieron casi 9,5 millones de dólares desde la firma que representa a la AFA en el exterior, llamada TourProdEnter LLC, hacia una sociedad fantasma llamada Dicetel Corp. Pero, ¿qué significa esto? Vamos a desglosarlo.
¿De qué se trata? 💡
Todo empezó con facturas que parecían normales, pero en realidad, eran falsas. La AFA autorizó transferencias millonarias a través de su firma en Estados Unidos, sin que exista evidencia concreta de los servicios o productos que supuestamente se brindaron. La mayoría del dinero fue a parar a Dicetel Corp, una empresa que solo existe en los papeles, sin página web ni registros públicos que confirmen su existencia. En realidad, este mecanismo parece haber sido utilizado para mover fondos de manera irregular.
El circuito del dinero 🔄
El dinero salía de las cuentas en EE.UU. de TourProdEnter LLC —propiedad de Javier Horacio Faroni y su esposa Érica Gillette— y se transfería a Dicetel Corp. Luego, una parte del dinero terminaba en las manos de Fabián Krunfli, un financista conocido como “Fiño”, y en Juan Pablo Beacon, exfuncionario de la AFA. Además, una fracción del dinero llegaba al tesorero de la asociación, Pablo Ariel Toviggino.
Pero, ¿cómo funcionaba exactamente? Todo comenzaba con la emisión de facturas por servicios que nunca se comprobaban, como logística, tecnología o capacitaciones, todos ellos con descripciones vagas y sin respaldo real. Estas facturas eran aprobadas por los responsables de la AFA, en un proceso que, según los documentos, contaba con la aprobación del presidente y el tesorero de la entidad. Es decir, tanto Claudio Tapia como Toviggino estaban al tanto de la operatoria.
¿Y quiénes estaban detrás? 👀
Detrás de este entramado aparecen varias personas y empresas. Krunfli, el financista, operaba con préstamos y servicios financieros no regulados. Beacon, que en su momento fue presidente de la AFA y cercano a Toviggino, también participó en la operatoria. La dirección de una de las empresas vinculadas, Malte SRL, era la misma que la oficina de Beacon, y en esa misma dirección se encontró la mansión de Pilar donde se hallaron varios automóviles de lujo y vehículos de alta gama, adquiridos con dinero que, según la investigación, provino de esta red de irregularidades.
El reparto del dinero 💰
Según las fuentes, de la plata transferida, un 90% terminaba en manos de Toviggino, el tesorero de la AFA, mientras que el resto se repartía entre Krunfli, Beacon y otra persona vinculada a Dicetel Corp. Los cálculos indican que, en total, unos 8,7 millones de dólares llegaron a manos de quienes estaban en el centro de la maniobra, en efectivo.
Parte de ese dinero fue invertido en autos y bienes, que fueron hallados en la mansión de Pilar. Entre los vehículos se encontraron varias marcas de lujo, y también se sabe que esta misma estructura se utilizó para la compra de obras millonarias, como la implementación del VAR, con un contrato por 550 mil dólares.
Sociedades fantasmas y conexiones sospechosas 🕵️♀️
Dicetel Corp, creada en 2019, no tiene presencia online, ni registros públicos que respalden sus actividades. La dirección que utilizaron para facturar está vinculada a otras sociedades que también facturaron a la AFA, todas en Miami, en una estrategia para mover dinero sin control. Además, varias de estas empresas fueron disueltas en 2023, justo cuando la investigación empezó a tomar forma.
¿Qué sigue? 🔍
Este entramado revela cómo, a través de facturas falsas y sociedades fantasmas, se movieron millones de dólares en el fútbol argentino, con poca o ninguna supervisión. La investigación continúa, y todavía hay muchos detalles por esclarecer sobre quiénes son los beneficiarios finales y qué otros movimientos se ocultaron tras este circuito de irregularidades.
Lo que quedó claro es que el dinero del fútbol, en algunos casos, parece haberse usado para fines que poco tienen que ver con el deporte y mucho con negocios oscuros que, por ahora, permanecen en la sombra.




