El último concierto y la gran despedida 🎶

Este domingo, en Madrid, se vivió un momento que quedará en la historia de la música española. Joaquín Sabina, uno de los cantautores más queridos y reconocidos, cerró su gira «Hola y adiós» con un concierto cargado de sentimientos en el Movistar Arena. Con 76 años y una carrera que empezó en los años 70, el artista anunció que ese sería su último show en vivo y que, por tanto, sería también su despedida de los escenarios.

Una despedida emotiva y llena de historia ❤️

Sabina fue claro: «Este concierto en Madrid es el último de mi vida y por tanto el más importante». Con esas palabras, el músico se dirigió a unas 12.000 personas que llenaron el recinto y que, desde el principio, se entregaron a la emoción del momento. Entre los presentes estaban figuras públicas como los políticos Alberto Núñez Feijóo y Borja Sémper, además de artistas como Víctor Manuel, Ana Belén, Dani Martín, Ara Malikian, y muchos otros, que no quisieron perderse este cierre especial.

El artista, con la voz quebrada, salió al escenario apenas 9 minutos después del horario previsto y comenzó con «El último vals», una canción que marcó el inicio de un show que duró más de dos horas. La escena fue una montaña rusa de emociones: lágrimas, ovaciones y un público que cantó junto a él cada tema.

Revisitando su historia musical 🎸

Sabina no solo interpretó sus canciones más famosas, sino que también hizo un recorrido por su trayectoria artística. Desde sus primeros éxitos en los años 70, pasando por álbumes emblemáticos como «19 días y 500 noches» de 1999, que fue uno de los más destacados de la noche. Temas como «Calle Melancolía», «Ahora que…», «De purísima y oro» y «Noches de boda» fueron coreados por todos, recordando que sus canciones se convirtieron en verdaderos himnos.

Durante el concierto, el cantante también tocó canciones que formaron parte de su «baúl de los recuerdos», como la segunda canción que escribió en su vida, «Calle Melancolía». Sabina expresó que siempre tuvo el deseo de rescatar esas canciones viejas, oxidadas y semiolvidadas, y en esta despedida, esa intención se hizo realidad.

¿El fin de una era o solo un descanso? 🤔

Aunque Sabina afirmó que este sería su último show, su entorno aclaró que no significa que deje de hacer música. La idea es seguir componiendo y lanzando material, pero sin presentarse en vivo por el desgaste que eso implica. De hecho, en julio de 2024, anunció oficialmente que se retiraría de los escenarios, y las ventas de entradas para esa gira ya superaron las 200.000 en solo un día en España.

El artista ha enfrentado diversos problemas de salud en los últimos años, incluyendo un infarto cerebral en 2001 que lo llevó a replantearse su vida. En 2020, sufrió un accidente en Madrid al caer al foso del escenario desde casi dos metros, lo que le provocó traumatismos y varias intervenciones médicas. Estos incidentes y su avanzada edad parecen haber marcado su decisión de poner un punto final a su carrera en vivo.

Un final lleno de historia y gratitud 🙌

Al despedirse, Sabina se quitó el sombrero y recibió una ovación de pie. La emoción en el ambiente era palpable, no solo por ser su último concierto, sino también por todo lo que representa su trayectoria para millones de fans. Su música, sus letras y su estilo único quedarán en la memoria como un legado imborrable.

Este cierre en Madrid marca el fin de una etapa, pero seguramente no será el último capítulo de su historia musical. Por ahora, Joaquín Sabina se despide de los escenarios con un concierto que será recordado por todos los que presenciaron esa noche llena de sentimientos y música en su máxima expresión.