Una operación de urgencia y mucho apoyo desde afuera
La ex presidenta y actual vicepresidenta, Cristina Kirchner, sigue en proceso de recuperación después de someterse a una operación de emergencia. La cirugía fue necesaria debido a un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada, una inflamación severa que requería atención inmediata para evitar complicaciones.
El Sanatorio Otamendi, donde Cristina fue operada, dio un parte médico que tranquiliza a sus seguidores. Según el comunicado, Cristina evoluciona bien y dentro de lo esperado para este tipo de cuadro. Ella continúa con tratamiento antibiótico por vía intravenosa y mantiene el drenaje peritoneal. Además, no tiene fiebre, lo que es una buena señal en su proceso de recuperación.
¿Qué pasó exactamente?
El sábado pasado, Cristina fue trasladada de urgencia al hospital, donde fue intervenida quirúrgicamente pasadas las 21:30. La operación duró aproximadamente dos horas y fue la cuarta en su historia. La última había sido en 2019, cuando se sometió a una histerectomía en el mismo sanatorio. En esa oportunidad, fue un procedimiento programado y de carácter ginecológico, también con laparoscopía.
En ese entonces, Cristina también enfrentó otras complicaciones de salud. En 2013, por ejemplo, fue operada tras sufrir un hematoma subdural, producto de un golpe que sufrió en la cabeza tras un accidente. La intervención fue realizada por el jefe de neurocirugía del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, y fue monitoreada por especialistas destacados.
Militancia y apoyo en las calles ✊❤️
Desde que se supo que Cristina sería operada, un grupo de militantes se acercó a la puerta del Sanatorio Otamendi, en Recoleta, para mostrarle su apoyo y cariño. Con banderas y mensajes, manifestaron que están con ella en estos momentos difíciles. La presencia de sus seguidores no se detuvo, y todavía siguen llegando para acompañarla en su recuperación.
Es importante destacar que la operación obligó a Cristina a ausentarse por primera vez de una audiencia del juicio por la causa Vialidad, que se realiza de forma virtual desde su casa en San José, en Constitución. La ex presidenta siempre participó desde allí, acompañada por su abogado, Carlos Beraldi, pero ahora deberá esperar a que se recupere para volver a participar en sus actividades judiciales.
Una historia de salud marcada por varias cirugías
Cristina tiene un historial de intervenciones médicas. La más reciente antes de esta fue en 2019, pero en su pasado también hay otras operaciones importantes. En 2013, fue operada por un hematoma subdural, y un año antes, en 2012, enfrentó un falso positivo por un carcinoma papilar de tiroides, que resultó ser adenomas foliculares. En esa ocasión, le extirparon toda la glándula tiroides en el Hospital Austral de Pilar.
Estas cirugías, aunque varias, no han impedido que Cristina siga activa en la política, aunque sí la han obligado a cuidarse más y a realizarse controles periódicos. Ahora, tras la operación por apendicitis, todos esperan que tenga una recuperación rápida y sin complicaciones mayores.
¿Qué sigue para ella?
Por ahora, Cristina continúa en el sanatorio, en reposo y bajo tratamiento. La evolución de su salud será monitoreada de cerca en los próximos días. La buena noticia para sus seguidores es que, según el parte médico, su estado es estable y dentro de lo esperado.
Mientras tanto, en las calles, sus militantes y seguidores expresan su apoyo y esperan que pronto pueda volver a sus actividades con plena salud. La historia de Cristina, llena de desafíos médicos y políticos, sigue dando que hablar y mostrando la importancia de estar atentos a la salud, sobre todo en casos de emergencias como este.




