¿Qué pasó con el vuelo de Bettina Angeletti a Nueva York? 🛫
Una historia que levantó sospechas y generó debate en Argentina: Bettina Angeletti, esposa de Manuel Adorni, viajó en el avión presidencial durante una misión oficial en marzo de 2026. La denuncia aseguraba que esto podría haber sido un uso indebido de fondos públicos y hasta un delito. Sin embargo, la fiscal federal Alejandra Mangano decidió que no había nada ilegal y pidió archivar la causa.
El origen de la denuncia y las dudas iniciales ⚖️
Todo comenzó cuando un abogado, Gregorio Dalbon, presentó una denuncia tras conocerse que Angeletti viajó en el avión oficial durante la llamada «Argentina Week» en Estados Unidos. La acusación apuntaba a que este viaje podría haber implicado malversación o uso indebido de recursos del Estado. La causa, que lleva el número 979/26, se inició para investigar si se cometieron delitos en el proceso.
La investigación y los datos clave 🔍
La fiscal Mangano pidió analizar el vuelo completo y las condiciones en las que viajó Angeletti. Para eso, solicitó informes a la Secretaría General de la Presidencia y a la Jefatura de Gabinete, que confirmaron que el avión Boeing 757-200, con capacidad para 39 personas, estuvo en operación durante los tramos en los que viajó la comitiva oficial. En los vuelos, participaron entre 10 y 14 personas, dejando mucho espacio vacío en el avión.
Además, se verificó que Angeletti viajó como invitada, sin cargo oficial, y que su presencia no generó costos adicionales para el Estado. Los hoteles en Miami y Nueva York fueron facturados a nombre de Adorni y pagados con tarjetas corporativas, pero no hubo gastos extras por la estadía. Tampoco se pagaron viáticos para ella ni hubo gastos extras en alimentación o movilidad durante su estadía.
¿Hubo uso indebido de fondos? 🤔
Uno de los puntos centrales fue analizar si el viaje representaba un gasto injustificado. La fiscalía indicó que, en realidad, el pasaje de regreso desde Nueva York fue pagado por el Estado, con un costo de aproximadamente 4.900 dólares, amparado en una normativa que permite a altos funcionarios viajar en clase ejecutiva.
Por otro lado, la presencia de Angeletti en el vuelo no implicó un gasto adicional ni un perjuicio económico para el Estado. La fiscal Mangano fue clara: todo se realizó dentro del marco de una misión oficial y en un uso razonable de la discrecionalidad presidencial.
La decisión final: nada de delito 🚫
Tras revisar todos los datos, la fiscal solicitó que la causa sea archivada. ¿Por qué? Porque no se encontró ninguna evidencia de un delito, como malversación o uso indebido de fondos públicos. La presencia de Angeletti en el avión no generó costos extras ni alteró la finalidad del vuelo oficial, según la investigación.
En su argumento, la fiscal resaltó que el uso del avión para llevar a un acompañante, invitada por el Poder Ejecutivo, fue considerado un uso adecuado y razonable, dado que no hubo perjuicio patrimonial ni desvío de fondos.
¿Qué sigue ahora? 🔜
La fiscalía ya pidió cerrar el caso, pero aún falta que lo decida el juez Daniel Rafecas. Por ahora, todo indica que no hay elementos para seguir investigando y que el viaje de Bettina Angeletti fue en línea con las normativas y responsabilidades del Estado.
Este caso vuelve a plantear preguntas sobre los límites en el uso de aviones oficiales y las reglas que deben seguir los funcionarios, pero, por ahora, la Justicia decidió que en esta oportunidad, no hubo delito.




