Un amistoso inolvidable antes del Mundial
El 4 de mayo de 1986, Argentina dio un golpe de autoridad en un amistoso que quedó en la historia: le pegó 7-2 a Israel en Tel Aviv. Esa fue una de las mejores actuaciones del ciclo de Carlos Bilardo, justo a pocos días de comenzar la Copa del Mundo en México. Pero detrás de ese resultado espectacular, hubo nervios y desafíos que Maradona y el equipo tuvieron que sortear para llegar en plena forma a la cita mundialista.
¿Qué pasó antes del partido? Problemas y retrasos 🚧
La historia empezó con un imprevisto: Diego Armando Maradona no había llegado a Tel Aviv con el resto del plantel. La razón era un compromiso con Osvaldo Ardiles para participar en un homenaje en Tottenham, en Londres, el 1 de mayo. Mientras tanto, los demás estaban en Oslo, tras perder con Noruega, y ya en camino a Israel. Héctor Zelada, el arquero, esperaba en México, y Jorge Valdano aún no se había unido tras terminar la temporada con el Real Madrid.
Una semana de partidos en pocos días ⚡
Lo que parecía un descanso se convirtió en una maratón para Diego. En solo ocho días, jugó cinco partidos. El primero fue con Napoli, en Italia, donde su equipo ganó 1-0 a Avellino y Diego anotó un gol. Luego, participó en un evento organizado por UNICEF en Nápoles, donde su equipo goleó 7-2 a un combinado de Fulbipibes, con cuatro goles de Maradona. Sin perder tiempo, viajó a Noruega y jugó los 90 minutos en la derrota ante el equipo local. Pero eso no fue todo: en Londres, fue la figura en un amistoso con Tottenham, donde participó con la camiseta número 10 y fue ovacionado por la hinchada inglesa.
El partido en Tottenham y una anécdota genial 🎉
El amistoso en White Hart Lane fue especial. Ardiles, que lo invitó, le prestó unos botines y Diego, en un gesto de camaradería, eligió los viejos en lugar de los nuevos, incluso firmándolos después del partido. En ese encuentro, Maradona jugó todo el partido y fue uno de los destacados, recibiendo elogios. Además, en la entrevista post partido, le preguntaron si le molestaría enfrentarse a Inglaterra en el Mundial. Con su humor habitual, respondió que no tendría problema, aunque luego se quedó pensando y preguntó: «¿En qué sentido?».
El retraso y las complicaciones en Tel Aviv ⏳
El viernes 2 de mayo, se esperaba que Maradona llegara a Tel Aviv para el amistoso contra Israel, pero hubo problemas. Desde Argentina, su representante, Jorge Cyterszpiler, fue a buscarlo en el aeropuerto, pero Diego no figuraba en la lista de pasajeros. La tensión creció, y los organizadores amenazaron con cancelar el partido. Finalmente, el 3 de mayo, Diego llegó pasadas las 19 horas, cansado y sin mucho tiempo para entrevistas. El domingo, en el día del partido, apareció en el lobby del hotel, tomó un café y dio una entrevista breve junto a José Luis Barrio, de El Gráfico.
¿Por qué se retrasó un día? La explicación de Coppola 🕵️♂️
Guillermo Coppola, que en ese momento era el representante de Maradona, explicó que el retraso tuvo que ver con una decisión de Diego. El jugador quería jugar solo un tiempo en el amistoso, pero después pidió que jugara todo el partido porque se estaba divirtiendo mucho. Como Ardiles también tenía una comida en su casa, Coppola prefirió que descansara. Por eso, optaron por tomar un vuelo que los dejó en Tel Aviv un día más tarde. Para Coppola, la recuperación de Diego era increíble, y no creía que esto le hubiera perjudicado en nada.
El amistoso y la actuación de Maradona en Israel ⚽🔥
En el partido, Diego fue la figura principal, junto con Claudio Borghi, que fue destacado por El Gráfico como un socio ideal. La prensa lo calificó con un 6, y se destacó por su frialdad en la definición y su precisión en los pases. Sin embargo, algunos analistas señalaron que todavía no era el Maradona fulminante de siempre, y que le faltaban algunos detalles en su juego. A pesar de eso, el 10 argentino dejó una buena impresión, y en pocos días, ya estaba listo para afrontar el gran desafío: el Mundial en México.
¿Y qué pasó en México? La gran cita 🏆
El esfuerzo y los partidos previos sirvieron para que Maradona llegara en plena forma a México, donde conquistó su segunda estrella con Argentina. Pero esa es otra historia, que se escribiría en la historia del fútbol mundial. Lo que quedó claro, es que esos días de preparación en medio de tantos obstáculos demostraron la enorme capacidad de recuperación y la pasión del ídolo argentino por jugar y dejar su huella en cada cancha que pisaba.




