El gol que sorprendió a todos en la cancha
En un partido de la Liga de Confluencia, un jugador llamado Lucas Mellado dejó a todos boquiabiertos con un gol que se volvió viral en cuestión de minutos. La jugada ocurrió apenas segundos después de que el árbitro pitó el inicio del partido. Sin pensarlo demasiado, Mellado aprovechó que el arquero rival estaba adelantado y, en lugar de buscar un pase, decidió rematar directo al arco.
¿El resultado? Un disparo perfecto, con una parábola que bajó justo detrás del arquero de Deportivo Mainqué y puso el 1-0 en el marcador a los tres segundos del pitazo inicial. La jugada fue tan rápida que se convirtió en uno de los goles más impactantes y virales de los últimos tiempos en el fútbol local.
¿Qué motivó esa locura?
Lucas Mellado explicó qué fue lo que pensó en ese momento: «Se me ocurrió porque vi que el arquero estaba adelantado. En los partidos, trato de estar atento a esas cosas, aunque es difícil que quede la pelota para sorprender. Pero cuando pasa, hay que aprovechar». Después del partido, que terminó con victoria de su equipo por 3-1, Mellado agregó que estaba contento por haber marcado ese tanto, que además ayudó a su equipo a sumar los tres puntos.
¿Es el gol más rápido en la historia del fútbol argentino?
Este gol de Mellado podría ser considerado uno de los más rápidos en la historia del fútbol argentino, ya que se calcula que tardó entre dos y tres segundos en realizarse. Pero no es el récord absoluto. Ese lo tiene Carlos Seppaquercia, quien en 1979 convirtió un gol en apenas cinco segundos para Gimnasia de La Plata ante Huracán.
Seppaquercia contó que, justo antes de que comenzara el partido, vio que el arquero rival estaba distraído y le propuso a su compañero que le diera la pelota para patear. La historia, que nunca tuvo un registro fílmico, quedó en la memoria del fútbol argentino como el gol más rápido en la historia de la Primera División.
El récord que aún nadie pudo superar
El relato de Seppaquercia revela que fue una jugada improvisada y que el disparo tocó el travesaño antes de entrar. Desde entonces, pasaron 46 años y nadie logró superar esa marca, hasta que en 2023, Gabriel Ávalos estuvo cerca. El delantero de Independiente anotó un gol a los ocho segundos en un partido contra Arsenal, en la Copa de la Liga.
El mismo Ávalos recordó ese momento con entusiasmo: «Cuando entró la pelota, mi compañero me abrazó y me dijo que era récord. La repercusión fue enorme. Hasta mi viejo me preguntó si me daba cuenta del gol que hice». La jugada fue tan rápida que generó múltiples notas en los medios y un reconocimiento especial en el fútbol argentino.
Otros récords en la historia
Además de estos, hay otros goles destacados por su rapidez. Por ejemplo, en 1996, Carlos Garnier convirtió en 8 segundos para Gimnasia de Jujuy vs. Newell’s. También en 2012, Matías Martínez anotó en 9 segundos en un partido entre Unión y Racing. Y en 2024, Mateo Pellegrino logró un gol en 9 segundos para Platense contra Gimnasia.
El impacto de estos goles rápidos
Más allá de las cifras, estos goles muestran cómo en el fútbol la rapidez puede sorprender y cambiar el curso de un partido en un abrir y cerrar de ojos. La adrenalina de marcar tan rápido queda grabada en la memoria de todos, y en algunos casos, pasa a formar parte de los récords del deporte. Sin dudas, estas jugadas nos recuerdan lo impredecible y emocionante que puede ser el fútbol.




