¿De qué va la obra? 🤔

En un mundo donde la explotación de recursos naturales avanza sin parar, una instalación audiovisual llamada Geonnitus llega para poner en jaque esa indiferencia. Creada en el Centro de Experimentación del Teatro Colón, esta obra combina arte, tecnología y reflexión ambiental para mostrar, de forma sensorial y cruda, cómo funciona el fracking, esa técnica que extrae petróleo y gas mediante fracturas en la tierra.

Un escenario que te mete en la tierra 🏞️

La experiencia se desarrolla en un espacio inmersivo donde las imágenes y sonidos te trasladan directamente a Vaca Muerta, una de las zonas más conocidas por su explotación petrolera en Argentina. Ahí, el paisaje es desolador: sin viviendas, solo instalaciones de paso y un entorno marcado por chimeneas que parecen dragones escupiendo fuego. Tubos anaranjados simbolizan las mangueras que llevan agua a las explotaciones y la devuelven contaminada, mientras que piscinas de lona llenas de agua oscura representan los efectos del fracking en los ríos.

El arte que denuncia y sensibiliza 🎨

La obra no solo muestra el proceso extractivo, sino que también invita a reflexionar sobre su impacto en el planeta. Los artistas lograron crear un ambiente donde sonidos industriales, música y proyecciones se combinan para transmitir esa sensación de crudeza y tensión. Destaca especialmente el diseño de iluminación, que acentúa la atmósfera áspera y vibrante del escenario.

La música, compuesta por Cecilia Castro, acompaña con un réquiem de vientos metálicos que parecen resonar en un paisaje herido. Desde los trombones y cornos hasta una marimba, cada instrumento aporta a esa sensación de un ecosistema industrial en crisis, con el agua goteando y los sonidos de fondo que recuerdan los grandes piletones de los yacimientos.

¿Qué se busca con esto? 🌱

“Geonnitus” no busca dar respuestas fáciles, sino abrir un espacio para cuestionar. El título mismo, que sugiere un ciclo o una cicatriz en la tierra, invita a pensar en las huellas que dejamos y en la responsabilidad que tenemos como sociedad. La obra termina con la interpretación de una canción patagónica, Quimey Neuquén, en la voz de José Larralde, que parece hacer eco en la penumbra, como un grito de la tierra que pide ser escuchado.

¿Por qué es importante? 💡

Al salir del teatro, la resonancia de la obra permanece en el oído y en la conciencia. El tinnitus, esa sensación de zumbido en los oídos, se convierte en un recordatorio de que la tierra no está en silencio; su pulso está herido por la explotación. La propuesta artística de Geonnitus conecta con esa idea de que el arte puede ser una herramienta poderosa para sensibilizar y generar conciencia sobre los daños ambientales y la urgencia de repensar nuestras acciones.

¿Quiénes la hicieron? 👥

El proyecto fue coordinado por Marina Aizen y Pablo Schanton, parte de la iniciativa Proyecto Eco Eco. La dirección estuvo a cargo de Javier Areal Vélez, Cecilia Castro, Florencia Curci, Julián D’Angiolillo y Leonello Zambon. La colaboración artística incluyó a Carlos Lescano y Rodolfo Marqués, quienes aportaron en diseño y maquinaria, y el diseño sonoro fue obra de Florencia Curci. La puesta en escena contó también con un equipo de músicos y técnicos que lograron transformar la experiencia en algo profundamente reflexivo y sensorial.

¿Cuándo y dónde?

La función se realizó en el CETC el miércoles 18, en un espacio que invita a cuestionar y reflexionar sobre uno de los procesos extractivos más criticados del mundo actual.