¿Qué piensan los evangélicos sobre la baja en la edad de imputabilidad?
La mayor organización evangélica de Argentina, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (Aciera), expresó su apoyo a la propuesta de reducir la edad a la que los menores pueden ser imputados por delitos. Sin embargo, aclararon que esta medida debe ser considerada como una excepción y que, para que realmente funcione, necesita acompañarse de políticas públicas que aborden las causas profundas del problema.
Los evangélicos remarcaron que no basta con aplicar penas, sino que es esencial que los niños y adolescentes tengan acceso a instituciones adecuadas donde puedan ser reencauzados, sin ser enviados a cárceles comunes. Para eso, pidieron que el Estado garantice recursos para mejorar la infraestructura y contar con profesionales capacitados que puedan acompañar a los jóvenes en su proceso de recuperación.
¿Qué opinan sobre las políticas públicas y la prevención?
Desde Aciera, también resaltaron que la efectividad de cualquier reforma dependerá de la coordinación entre Justicia, escuela y familia, además de mecanismos de evaluación que aseguren que las medidas sean efectivas a largo plazo.
En este sentido, la organización dejó en claro que, si bien consideran que la ley debe adaptarse a la realidad actual, también advierten que la legislación vigente está desactualizada y necesita cambios que sean compatibles con los estándares internacionales y la situación regional.
La postura de la Iglesia Católica 🕊️
Por otro lado, la Iglesia Católica expresó su preocupación con respecto a la propuesta. Señalaron que, aunque reconocen que el delito existe y que no se puede seguir sin hacer nada, creen que la solución no pasa por medidas simplificadas o apresuradas. La Iglesia pidió un debate serio y responsable, sin manipulación ni decisiones tomadas sin el suficiente análisis técnico o institucional.
En su opinión, la problemática del delito juvenil requiere un abordaje integral y una discusión abierta que permita construir una reforma justa y sostenible, en lugar de respuestas rápidas y sin consenso.
La importancia de una mirada integral
Los evangélicos, en cambio, consideran que la ley debe ajustarse a la realidad actual, ya que la legislación vigente quedó obsoleta. Además, insisten en que los hechos delictivos que involucran a menores evidencian las falencias del Estado y de la sociedad para prevenir y atender estos casos.
También puntualizaron que las penas, por sí solas, no alcanzan para solucionar el problema. La clave está en acompañar a los jóvenes con políticas sociales, educativas y familiares que apunten a su reinserción social y a la prevención de futuros delitos.
¿Qué proponen para prevenir el delito juvenil?
Desde las iglesias evangélicas, consideran urgente intervenir temprano en la trayectoria delictiva, con medidas alternativas a la prisión y sin derivar a los menores a cárceles comunes. Además, subrayaron que la recuperación también debe tener en cuenta aspectos sociales y espirituales, incluyendo la participación de la comunidad y programas de prevención en las escuelas.
En ese marco, pidieron que se implemente un plan nacional para prevenir el consumo de sustancias y que se refuercen las acciones educativas para valorar la vida y promover el respeto por los derechos de los niños y adolescentes.
Compromiso y misión de las iglesias 🙌
Las iglesias evangélicas reafirmaron su fe en el poder transformador del Evangelio y expresaron su disposición a colaborar con las familias y comunidades. Para ellos, la intervención legal debe ser una medida de protección excepcional, destinada a transformar y reintegrar a los jóvenes, siempre desde un enfoque interdisciplinario y con acompañamiento espiritual.
En definitiva, mientras la discusión sobre la baja en la edad de imputabilidad sigue en marcha, tanto la Iglesia Católica como los evangélicos coinciden en que la solución no pasa solo por endurecer las leyes. La clave está en entender que el problema es complejo y requiere acciones coordinadas, inversión en prevención y un enfoque que priorice la protección y el bienestar de los niños y adolescentes.




