¿Vale la pena gastar más de 160 mil dólares en una visita que terminó sin los resultados esperados? 🤔
El intento del presidente Javier Milei de asistir al Nobel de la Paz en Oslo, Noruega, y tomarse una foto con la líder opositora María Corina Machado, terminó siendo un gasto alto y sin el cierre que se esperaba. Solo en combustible para el avión presidencial ARG-01, se desembolsaron más de 163 mil dólares, ¡una cifra que sorprende si la comparamos con los precios de vuelos comerciales en clase turista o business!
¿Qué costó exactamente el viaje? 💰
Según un pedido de acceso a la información pública, los datos revelan que se gastaron unos 67.850.284 pesos en el combustible del avión antes de partir, lo que a la cotización oficial del 5 de diciembre se traduce en aproximadamente 48 mil dólares. Además, se pagaron unos 115 mil dólares en combustible para el retorno, sumando un total cercano a los 163 mil dólares solo en gasolina.
Para ponerlo en perspectiva, un vuelo en clase turista para esas mismas fechas en 2026 cuesta menos de 3 millones de pesos por persona, y en clase business, la misma aerolínea suiza cotiza en unos 3 mil dólares el tramo de ida y vuelta. Es decir, lo que se gastó solo en combustible para el avión presidencial supera con creces estos precios.
¿Y qué más implicó este viaje? ✈️
El costo del combustible no fue lo único que salió de las arcas públicas. La comitiva oficial se alojó en el Grand Hotel Oslo, uno de los más exclusivos de la ciudad, con precios que varían entre 3.200 y 9.500 coronas noruegas por noche, equivalentes a unos 323 a 958 dólares. Milei ocupó una habitación suite individual, mientras que su hermana y el canciller Pablo Quirno se hospedaron en habitaciones estándar.
El hotel, con historia desde 1874, es famoso por haber alojado a personalidades de todo el mundo, incluyendo a premiados con el Nobel. Sus servicios incluyen gimnasio, spa, y restaurantes con vistas privilegiadas. Sin embargo, no se tiene información oficial sobre cuánto gastó la comitiva en alojamiento o servicios extra.
Un viaje que no cumplió las expectativas 🛫
El plan era que Milei participara en la ceremonia de entrega del Nobel a María Corina Machado y que tuviera reuniones con el rey Harald V y el primer ministro Jonas Gahr Støre. Pero, tras la frustrada foto con Machado, que finalmente no ocurrió porque ella tuvo que abandonar Noruega por problemas en su operativo de salida de Venezuela, los otros encuentros tampoco se realizaron. La comitiva emprendió la vuelta antes de lo previsto.
El evento y la presencia presidencial generaron un debate sobre el gasto público en viajes internacionales, especialmente cuando los resultados no fueron los esperados y las reuniones planificadas no sucedieron. Todo esto, en medio de un contexto donde los costos de vuelos y hospedajes en Europa son mucho menores si se comparan con lo que se gastó en este viaje protocolar.
¿Qué deja esta historia? 💡
Más allá de las cifras, esta situación invita a reflexionar sobre cómo se manejan los recursos del Estado en viajes oficiales y qué impacto tienen en la opinión pública. La inversión en eventos internacionales puede ser importante, pero si no se logran los objetivos, queda la duda sobre si vale la pena el gasto y la planificación que, en este caso, resultaron en un gasto millonario para un resultado que nunca se concretó.




