De Lanús a Estambul: la trayectoria de una referente del básquet femenino argentino

Agostina Burani, una de las figuras más destacadas del básquet femenino en Argentina, encara una nueva oportunidad para cumplir uno de sus sueños: clasificar para su tercer Mundial con la selección nacional. Con 34 años y una carrera que empezó cuando tenía apenas 18, esta jugadora dejó huella en cada etapa de su vida deportiva, enfrentando desafíos y creciendo en un deporte que en su país todavía está en pleno proceso de desarrollo.

Un debut con historia y muchas metas por delante 🚀

Burani debutó en la selección mayor en 2009, en un partido contra Venezuela por el Campeonato FIBA Américas. Desde entonces, su participación en torneos internacionales fue constante, sumando un total de 103 partidos. Participó en Mundiales en 2010 en República Checa y en 2018 en España, además de jugar en varias ediciones del Sudamericano y la AmeriCup. Y fue parte de los equipos que lograron dos títulos sudamericanos en 2018 y 2024, un logro que no muchas jugadoras en la historia del básquet argentino pueden presumir.

El sueño de una clasificación que aún no se concreta ✨

Su próximo desafío será en Estambul, donde del 11 al 17 de marzo, junto a sus compañeras, buscarán asegurar uno de los tres cupos en disputa para el Mundial Femenino Alemania 2026. En ese torneo, Argentina enfrentará a potencias como Australia —que ya tiene asegurada su plaza—, Canadá, Japón, Turquía y Hungría. La competencia será dura, y aunque no parten como favoritos, la ilusión de llegar a la próxima cita mundialista sigue intacta.

Para Burani, cada vez que representa a su país, siente una emoción especial, como si fuera la primera vez. «Es un orgullo enorme llevar la camiseta argentina y competir en estos torneos», señala. Sin embargo, también reconoce que la lucha por clasificarse no es sencilla y que el equipo debe dar lo máximo para mantenerse en la pelea.

Un proceso de crecimiento y esfuerzo constante 🏆

El equipo argentino logró su pase a este clasificatorio en julio del año pasado, tras terminar en cuarto lugar en la AmeriCup de Santiago de Chile, a un solo lanzamiento de subir al podio. Antes, en 2024, habían conquistado el título en el Sudamericano en la misma ciudad, venciendo a Brasil en la final. Estos logros reflejan el avance que ha tenido el básquet femenino en Argentina en los últimos años, un proceso que Burani valora mucho.

«Llevamos años trabajando con un estilo de juego definido, con una base sólida de jugadoras que se mantiene y a la que se suma talento nuevo. Eso nos ayudó a mejorar y a crecer», explica. Para ella, que también regresó a jugar en la Liga Femenina, la evolución del deporte en el país es clave para seguir avanzando.

La Liga Femenina, un motor de crecimiento 🏀💪

Tras pasar cinco temporadas en la Liga Endesa en España, Burani decidió volver a jugar en Argentina, en Obras Sanitarias, en julio pasado. Aunque el nivel no es igual al del baloncesto europeo, la jugadora destaca que en el país las condiciones para entrenar y competir son cada vez mejores. La Liga está creciendo, sumando más equipos y atrayendo a jugadoras de otros países, lo que aporta mayor calidad y competencia.

«Nunca pensé que podría jugar profesionalmente en mi país, pero la realidad es que la Liga está en pleno proceso de crecimiento y eso nos motiva a seguir adelante», afirma. Para ella, que combina su carrera en el seleccionado con su vida en clubes, que la experiencia en la selección y en clubes internacionales le sirvió para aprender y aportar en cada momento.

El futuro y el compromiso de seguir dando lo mejor 🏀✨

Con 34 años, Burani sabe que su ciclo en la selección puede estar llegando a su fin, pero todavía no tiene una fecha definida para colgar las zapatillas. Lo que sí tiene claro es que mientras pueda seguir aportando y sintiéndose bien, seguirá defendiendo los colores argentinos. «Disfruto cada momento en la selección, como si fuera el último. No sé cuándo llegará ese momento, pero mientras esté en forma y pueda dar lo mejor, voy a seguir», remarca.

El camino de Agostina Burani es un ejemplo de perseverancia y pasión por el deporte. Más allá de los resultados, su historia refleja cómo el esfuerzo y la dedicación pueden abrir caminos y demostrar que, con compromiso, los sueños pueden seguir creciendo. La próxima semana, en Estambul, será otra oportunidad para que ella y sus compañeras muestren su talento y luchan por un lugar en el Mundial. ¿Lograrán la clasificación? Solo el tiempo y el esfuerzo dirán qué pasa, pero lo importante es que la historia de esta jugadora sigue sumando capítulos inspiradores.