¿Hay esperanza en el consumo? Un pequeño brote verde 🌱
Los datos recientes muestran que, después de un período complicado, el consumo masivo en Argentina empieza a dar señales de una leve mejora. Aunque todavía lejos de una recuperación sólida, hay ciertos indicios que podrían estar señalando un cambio en la tendencia. Según Damián Graziano, director comercial de Nielsen para varios países de la región, el consumo ahora crece un poquito más, principalmente en bebidas y alimentos, pero esa subida todavía es muy tímida.
¿Qué está pasando en las compras diarias? 🛍️
Una de las transformaciones más notorias en la forma de comprar es que la gente está dejando de hacer esas compras grandes y frecuentes en supermercados grandes. En cambio, ahora prefieren comprar en almacenes, autoservicios y negocios de barrio, con compras más pequeñas y más seguidas. ¿Por qué? La economía no ayuda: la plata no alcanza tanto, y eso lleva a que las familias sean más cuidadosas con cada peso que gastan.
El bolsillo pide control y más cercanía 💸
Graziano explica que, con la inflación y el aumento de tarifas en servicios como luz, gas y transporte, las familias están priorizando lo indispensable. Es decir, en lugar de marcas premium o compras impulsivas, ahora buscan ahorrar y ajustar sus gastos. Además, los autoservicios y negocios de cercanía suelen tener variaciones de precios menores que los grandes supermercados, por lo que terminan siendo una opción más económica y práctica.
Una economía con altibajos 📉📈
Los datos muestran que la recuperación no es uniforme. Por ejemplo, mientras algunos rubros como autos, motos o turismo mostraron cierta mejoría, otros, como el consumo de alimentos básicos, siguen en baja. En febrero, las ventas en supermercados tuvieron un leve repunte mensual, pero en el acumulado del primer bimestre, todavía cayeron respecto a 2025.
En particular, las carnes vacuna y aviar sufrieron fuertes caídas: la carne vacuna bajó casi un 10% respecto al año pasado, y la carne de ave también tuvo una baja. Además, la venta de combustibles, que en otros momentos era un indicador clave, se mantuvo estable, a pesar de los cambios en los precios.
Los límites que enfrentan los bolsillos 💼
¿Qué tanto ayuda que los ingresos hayan bajado? Mucho. Los salarios reales, es decir, ajustados por inflación, cayeron más del 4% desde septiembre, y si tomamos desde que asumió Javier Milei, la pérdida llega casi a un 9%. Esto hace que las familias tengan menos dinero para gastar y que la economía en general pase por un momento difícil.
Por otro lado, el crédito y las tarjetas de crédito también están en baja. Después de años de crecimiento, el uso de préstamos y tarjetas empezó a desacelerarse a fines de 2025. La mora, que es cuando las personas dejan de pagar sus deudas, aumentó por 16 meses consecutivos y alcanzó el 11,2% en febrero, un nivel que no se veía desde hace mucho tiempo. Esto significa que muchas familias están en dificultades para pagar sus gastos y que los bancos están más cautelosos al otorgar préstamos.
¿Qué esperar? 🔮
La situación todavía es frágil y llena de incertidumbre. Aunque hay ciertos signos de que el consumo empieza a levantarse, la realidad es que la mayoría de las familias tiene que ajustar sus gastos a una realidad económica difícil. La pérdida de poder adquisitivo, el aumento de tarifas y la subida de la morosidad hacen que la recuperación sea lenta y fragmentada.
Por ahora, parece que el consumo seguirá siendo más funcional que aspiracional, priorizando lo necesario y buscando opciones más económicas. La esperanza está en que, si la economía logra estabilizarse y mejorar en términos de ingresos, esas pequeñas señales puedan convertirse en una tendencia más sólida en los próximos meses.




