¿Qué pasa entre la Casa Rosada y la Provincia de Buenos Aires?
En medio de una polémica que no para, el Gobierno de Javier Milei le puso un freno a las intenciones de Axel Kicillof de conseguir más dinero en forma de deuda para la provincia. La discusión no es solo por números, sino también por la voluntad de sentarse a dialogar o no.
¿Deuda en bajada y sin nuevas obligaciones?
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió a aclarar que, tras dos años de gestión, la deuda pública en Argentina se redujo en 50 mil millones de dólares. Esto hizo que el país fuera el primero en décadas en comenzar a desendeudarse. Y, por si quedaban dudas, dejó en claro que no hay nuevas deudas en camino.
«Hemos vuelto a la normalidad. La deuda consolidada bajó, y sin déficit, no hay posibilidad de sumar más deuda», explicó Adorni en una conferencia de prensa, en la que hizo un repaso de lo que lograron en estos dos años con un Gobierno que se define como libertario.
¿Y qué pasa con Kicillof?
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y otros mandatarios peronistas que quedaron fuera de las decisiones nacionales, pidieron en varias ocasiones que los llamen a dialogar tras las elecciones del 26 de octubre. Sin embargo, desde Nación consideran que no hay ganas de negociar y que no hay buena voluntad de parte de la provincia.
«No tiene mucho sentido que la provincia de Buenos Aires participe en reuniones para intentar llegar a acuerdos. Lo único que buscan es que a ellos les vaya mal y también a los bonaerenses», afirmó Adorni, cerrando la puerta a futuras reuniones con Kicillof.
¿Por qué tanto rechazo a dialogar?
Desde el Gobierno nacional insisten en que la provincia necesita autorización para endeudarse, y que esa autorización solo llegará si cumplen ciertas condiciones, como mantener el gasto en línea con la ley de responsabilidad fiscal. La provincia, por su parte, asegura que todavía no sabe cuándo pedirá ese aval y que lo harán cuando las condiciones del mercado sean favorables.
Por ahora, desde Balcarce 50 dicen que las declaraciones sobre la situación fiscal de la provincia son más bien para la tribuna, ya que en el pasado ya autorizaron colocaciones de bonos bonaerenses.
¿Hay algún contacto?
Aunque Adorni afirmó que no hay intención de mantener reuniones políticas con Kicillof, en realidad ya hubo algunos contactos entre los equipos de ambas partes, en particular entre los secretarios de Hacienda de la Nación y la provincia. Pero todavía no hay una fecha concreta para pedir oficialmente el permiso para endeudarse en pesos y en el mercado local.
En definitiva, la tensión entre la Nación y la provincia sigue en aumento, y por ahora, todo parece indicar que el diálogo no será fácil ni cercano.




