Un cambio que promete marcar el rumbo del país
Este 11 de marzo, Chile inicia una nueva etapa política con la asunción de José Antonio Kast como presidente, dejando atrás los cuatro años de Gabriel Boric en La Moneda. La transición llega en un momento en que el país, tras una gestión marcada por tensiones, reformas parciales y una economía que logró estabilizarse tras la pandemia, enfrenta nuevos desafíos y expectativas.
¿Quién es Kast y qué promete?
Kast, un referente de la derecha, llega con la promesa de «recuperar la grandeza de Chile». Su discurso se centra en temas como el combate al crimen organizado, una política migratoria más estricta y una agenda de seguridad más dura. En campaña, afirmó que «Chile se cae a pedazos» y propuso un «Gobierno de emergencia» para hacer frente a las crisis que, según él, atraviesa el país.
¿Qué deja Boric en la economía?
Gabriel Boric asumió en 2022 en un contexto económico complicado, tras una serie de estímulos durante la pandemia que dejaron a Chile con una economía sobrecalentada. Sin embargo, logró estabilizar aspectos clave, como la inflación, que pasó del 14,1% en agosto de 2022 a niveles cercanos al 3% actualmente, cerca de la meta del Banco Central.
En cuanto al crecimiento, las cifras reflejan un escenario más moderado. El Producto Interno Bruto (PIB) creció solo un 2,3% en 2025 y, en promedio, Boric tuvo un crecimiento del 1,9% durante su mandato, una cifra que para algunos economistas no alcanza para cubrir las necesidades del país.
Las cuentas públicas también mostraron dificultades. El déficit fiscal estructural alcanzó el 3,6% del PBI en 2025, el más alto en 20 años, y la deuda pública llegó al 41,7% del PBI. Aunque todavía manejable, estos números muestran un aumento en la deuda y un deterioro en las finanzas del Estado. Boric atribuyó estos problemas a menores ingresos fiscales, en un intento por explicar el fracaso de la reforma tributaria que buscaba recaudar el 2,6% del PBI.
Reformas y obstáculos políticos 🚧
Uno de los grandes objetivos de Boric era reformar en profundidad áreas como pensiones, salud y educación, buscando cambiar el modelo heredado de la dictadura de Pinochet. Sin embargo, esas promesas se vieron limitadas tras el rechazo en las urnas de una propuesta de nueva Constitución. Esto llevó a que el gobierno tuviera que moderar su agenda y centrarse en reformas más pequeñas, como cambios en el sistema de pensiones.
Para algunos analistas, uno de los errores fue no haber sentado las bases para un crecimiento sostenido a largo plazo. Dany Jaimovich, de la Universidad de Talca, señala que el principal legado sería no haber mejorado la productividad del país, algo clave para un desarrollo más fuerte.
Seguridad y migración: los temas en la agenda de Kast 🔒🌍
El nuevo presidente llega con un enfoque fuerte en seguridad pública y control migratorio. Aunque las cifras oficiales muestran una caída en los homicidios —de 6,8 por cada 100.000 habitantes en 2022 a 5,4 en 2025— la sensación de inseguridad sigue siendo alta entre la población.
Durante el mandato de Boric, se crearon nuevas instituciones y reformas para combatir el crimen organizado, como el Ministerio de Seguridad Pública, una Fiscalía especializada y sistemas de inteligencia reforzados. Sin embargo, Kast propone endurecer aún más las políticas, aumentar la presencia policial y usar más cámaras para vigilar las calles, aunque todavía no explicó cómo financiará estas medidas.
En cuanto a la migración, Chile tiene cerca de un millón de venezolanos, la mayoría regularizados y que aportan más del 1% de la recaudación fiscal, según la Organización Internacional para las Migraciones. Kast prometió perseguir y expulsar a quienes ingresen irregularmente, pero enfrenta obstáculos diplomáticos y logísticos, ya que Chile mantiene relaciones tensas con Venezuela y otros países vecinos como Perú y Bolivia, que no están muy dispuestos a recibir migrantes expulsados.
El escenario actual y los desafíos del nuevo gobierno 🌎
Con una economía que, si bien no está en crisis, tampoco muestra un crecimiento fuerte, Kast inicia su mandato en un país con estabilidad macroeconómica relativa. Sin embargo, hay temas pendientes: mejorar la productividad, controlar las cuentas públicas y fortalecer la seguridad.
Los analistas coinciden en que el gobierno de Kast tendrá que equilibrar sus promesas de mano dura con la realidad institucional y económica. La tarea no será fácil: Chile necesita reactivar su economía sin poner en riesgo sus finanzas ni dividir aún más a la sociedad.
En definitiva, la llegada de Kast marca un cambio en el rumbo del país. Ahora, Chile enfrenta la prueba de seguir adelante con un liderazgo que promete mano dura pero también debe gestionar las complejidades de un escenario económico y social que requiere soluciones equilibradas y sostenibles.




