La gran noticia para los fanáticos del fútbol
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció este jueves algo que todos estaban esperando: Irán sí jugará en el Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Aunque había mucha incertidumbre por las tensiones internacionales en Medio Oriente, la organización reafirmó que la participación del país persa está asegurada.
¿Qué pasa con Irán y el Mundial?
Irán logró clasificarse para el torneo, que será el primero con 48 selecciones en la historia, tras quedar primero en su grupo en las eliminatorias asiáticas. La clasificación fue con anticipación, después de un empate que les dio la oportunidad de asegurar su lugar en el Mundial. Sin embargo, la participación de Irán no estuvo exenta de polémicas y amenazas de cambios.
Desde que estalló la guerra en Medio Oriente, tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Teherán el 28 de febrero, muchos se preguntaban si Irán podría jugar en Estados Unidos. La tensión política parecía poner en duda la presencia del equipo iraní en el torneo. Pero Infantino fue claro: Irán jugará en EE.UU., en los partidos del Grupo G, en Los Ángeles y Seattle, en las fechas previstas, en junio de 2026.
¿Qué decían las autoridades iraníes?
Desde Teherán, las autoridades tenían en mente otras opciones, como mover sus partidos a México. Pero esa idea fue descartada por la FIFA, y ahora el foco está en que los iraníes disputen sus partidos en suelo estadounidense, como estaba planificado inicialmente.
Recientemente, también se rumoró que un enviado de EE.UU. propuso que Italia ocupara el lugar de Irán en el Mundial, pero esa propuesta fue descartada. El gobierno estadounidense, a través del secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que los futbolistas iraníes son bienvenidos y que no hay ninguna restricción para su participación.
¿Qué pasa con la entrada de los dirigentes iraníes a Canadá?
Uno de los obstáculos que surgieron fue la negativa de Canadá a dejar entrar a algunos dirigentes iraníes, incluido el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj. Canadá justificó la decisión por el pasado de Taj vinculado a la Guardia Revolucionaria, considerada organización terrorista. Esto provocó que Taj y otros acompañantes tuvieran que abandonar Toronto en avión y no pudieran asistir al Congreso de la FIFA.
El rechazo generó repercusiones internacionales. La prensa iraní reportó que agentes fronterizos canadienses actuaron de manera ofensiva, aunque el gobierno canadiense afirmó que no podía comentar casos específicos por motivos de privacidad. Lo que sí quedó claro fue que Canadá no admite a funcionarios de la Guardia Revolucionaria en su territorio.
La postura de Trump y la confirmación de Infantino
En medio de toda esta tensión, el expresidente de EE.UU., Donald Trump, respaldó la decisión de Infantino. Dijo estar de acuerdo con que Irán juegue en EE.UU. y que, si el presidente de la FIFA lo afirmó, así debe ser. Trump calificó a Infantino como una «fantástica persona» y aseguró que la participación iraní en el Mundial está garantizada, independientemente de los problemas diplomáticos.
¿Qué significa esto para el Mundial?
La confirmación de que Irán jugará en Estados Unidos envía un mensaje claro: el fútbol, por encima de las tensiones políticas, sigue siendo un idioma universal. La decisión de la FIFA también refleja su postura de mantener el torneo en marcha, sin importar los conflictos internacionales.
Ahora, solo queda esperar a que llegue el gran evento en 2026, donde miles de fanáticos podrán disfrutar del fútbol en tierras estadounidenses, con la participación de un Irán que, a pesar de las complicaciones, tendrá su lugar en la cancha.




