¿Qué está pasando con la cárcel de Devoto?

Este domingo comenzó un cambio importante en el sistema penitenciario argentino: el traslado de los primeros internos desde la cárcel de Villa Devoto hacia la flamante cárcel de Marcos Paz. La mudanza forma parte de un plan para modernizar y ampliar las instalaciones carcelarias en el país.

El inicio de un proceso que promete ser histórico ✨

El primer grupo de 326 presos ya fue llevado en un operativo que contó con vehículos blindados y un fuerte despliegue de seguridad, coordinado por un comando unificado que reúne a las fuerzas federales. La idea es que, en total, sean unos 1.500 internos los que se trasladen en los próximos meses.

Este movimiento no solo es un cambio de dirección: también marca el fin de una etapa para la cárcel de Devoto, que desde hace años ha sido foco de debates por su antigüedad y condiciones. La mudanza se realiza en medio de un acuerdo firmado entre el Gobierno Nacional y la Ciudad de Buenos Aires, que además promete tener todo listo para fin de año.

¿Por qué se hace este cambio? 🤔

La nueva cárcel en Marcos Paz puede alojar a unas 2.232 personas y forma parte de un plan mayor para mejorar las condiciones del sistema penitenciario. La idea es cerrar Devoto y redistribuir a los presos, incluyendo también a quienes están en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad.

El proyecto para construir esta cárcel nació en 2018, con la intención de ampliar la capacidad del sistema federal y, en parte, resolver problemas históricos de infraestructura y seguridad. Sin embargo, los trabajos enfrentaron varios obstáculos, como paradas en la obra por conflictos políticos y recortes en fondos que frenaron su avance. La reactivación llegó cuando Mauricio Macri asumió el control y reimpulsó el proyecto.

¿Qué tiene de especial la nueva cárcel? 🏢

El complejo en Marcos Paz no es solo una estructura más grande: cuenta con espacios para que los internos puedan estudiar, trabajar, hacer deportes y recibir visitas. Además, tiene áreas administrativas, sanitarias y educativas pensadas para mejorar la situación de quienes están allí.

El diseño busca que la cárcel sea moderna y segura, con un enfoque en la prevención y en reducir riesgos durante los traslados y la estancia de los presos. La estrategia también contempla un perfil criminológico de cada interno para garantizar movimientos más ordenados y seguros.

¿Qué dicen los organismos y las voces críticas? 😟

No todos están de acuerdo con cómo se están haciendo estos cambios. La organización de Derechos Humanos CELS criticó que los traslados hayan sido intempestivos y sin aviso previo a las familias, defensores ni organismos de control. Desde su perspectiva, esto puede afectar derechos básicos, como el acceso a la educación y el contacto familiar de los presos.

Además, algunos sospechan que detrás de estos movimientos hay intereses inmobiliarios, sugiriendo que el cierre de Devoto podría tener fines económicos más que sociales.

¿Qué sigue ahora? 🔜

Tras completar el traslado de los internos de Devoto, se planea que se envíen también presos de comisarías y alcaidías. La prioridad del Gobierno es que la mudanza esté terminada antes de que finalice el año, en un proceso que, aunque planeado, todavía genera debates y expectativas.

Este cambio es un paso grande en la historia del sistema penitenciario argentino, que busca modernizarse y ofrecer mejores condiciones para quienes están en la cárcel. Sin embargo, también pone sobre la mesa la necesidad de garantizar derechos y transparencia en estos movimientos.