El fin de una era en Tierra del Fuego: ¿Qué pasa con las empresas de electrónica?
En un movimiento que marca un antes y un después, la Secretaría de Industria y Comercio de Tierra del Fuego decidió eliminar el aporte del 15% que las empresas de electrónica tenían que pagar para seguir disfrutando de beneficios especiales. ¿La razón? La entrada en vigencia del arancel cero para la importación de celulares, un cambio que impacta directamente en la economía y en las decisiones de las compañías locales.
Por medio de una resolución publicada en el Boletín Oficial, se anunció que las empresas de Tierra del Fuego ya no deben aportar ese 15% mensual al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP). Es decir, ahora las firmas que fabrican o importan productos electrónicos en la isla no tienen que pagar ese monto para mantener los beneficios fiscales que antes tenían, como una forma de promover y diversificar la producción local.
¿Qué significa esto en la práctica?
Antes, las empresas tenían que colaborar con un aporte del 15%, que ayudaba a financiar programas y proyectos para ampliar y fortalecer la matriz productiva de la región. Sin embargo, con la eliminación de este aporte, el Gobierno busca adaptarse a las nuevas condiciones del mercado, principalmente a la reducción de aranceles para celulares.
Este cambio llega en medio de una situación complicada para las empresas locales, que ahora enfrentan la competencia de productos chinos con precios mucho más bajos. La secretaria de Industria fueguina, Claudia Fernández, advirtió que esta competencia extranjera hace muy difícil que las empresas locales puedan sostenerse sin ayuda adicional.
¿Por qué se eliminó el aporte?
La decisión responde a que el Gobierno implementó un arancel cero para la importación de celulares, una medida que busca facilitar el ingreso de estos productos al país y reducir los costos para los consumidores. Pero esta misma medida también afecta a las empresas locales, que ahora deben competir en igualdad de condiciones con productos importados más económicos.
Por eso, en lugar de seguir financiando el fondo con el 15% de aporte, las autoridades decidieron que las empresas no aporten nada. La resolución 20/2026, firmada por Pablo Lavigne, oficializó esta decisión y la publicó en el Boletín Oficial el miércoles pasado, marcando un cambio importante en la política de apoyo a la producción local.
¿Qué pasa ahora?
Con la eliminación del aporte, las empresas de Tierra del Fuego podrán ahorrar ese dinero y quizás ajustarse mejor a un mercado cada vez más competitivo. Pero también surge la preocupación de que, sin ese respaldo, muchas podrían tener más dificultades para mantenerse a flote.
Desde el Gobierno aseguran que la medida busca adaptarse a las nuevas condiciones económicas y promover una competencia más justa. Sin embargo, los actores del sector advierten que la baja de aranceles y la competencia extranjera hacen que sea más difícil para las empresas locales sostener sus operaciones y seguir generando empleo en la región.
¿Qué sigue?
Este cambio abre un debate sobre cómo apoyar a las industrias locales en un contexto de apertura comercial y globalización. La clave será encontrar un equilibrio entre proteger a las empresas nacionales y facilitar el ingreso de productos importados, todo sin perder de vista el desarrollo económico de Tierra del Fuego.
Por ahora, las compañías tendrán que adaptarse a este nuevo escenario, en el que las ayudas directas y los beneficios fiscales serán diferentes. La lucha por mantener viva la industria tecnológica en la isla recién comienza, y será interesante ver cómo se ajustan a estos cambios en las próximas semanas y meses.




