El acto central del Día de la Memoria en Argentina: más que un recuerdo, una denuncia fuerte contra el presente

Este martes, en Plaza de Mayo, miles de personas se juntaron para recordar los 50 años del golpe militar de 1976. Pero más allá de los discursos, fue un acto cargado de reclamos por justicia y por una memoria activa que sigue viva y luchando contra los horrores del pasado y los peligros del presente.

Las voces de los organismos de derechos humanos: no olvidamos ni perdonamos 💬

Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S. y otros organismos, leyieron un documento en el escenario, con las espaldas a la Casa Rosada, donde denunciaron los crímenes de lesa humanidad y criticaron duramente al gobierno de Javier Milei. El texto, que lleva la firma de varias organizaciones, reafirma que la memoria es una herramienta fundamental para resistir y luchar.

En ese acto, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas, destacó que hoy están presentes para que las nuevas generaciones conozcan quiénes fueron esas personas que lucharon con sueños, alegría y compromiso. Porque, según recordaron, el movimiento de los 30.000 desaparecidos no fue solo una tragedia del pasado, sino un ejemplo de resistencia y organización popular contra los intentos de convertir a Argentina en una colonia del imperialismo yanki y europeo.

Recuerdos y luchas del pasado: un país con historia de resistencia 💥

El documento remarca que en los años previos al golpe, Argentina vivía un contexto de movilización social y lucha obrera. Los obreros del campo y la ciudad, el movimiento estudiantil, las ligas agrarias, sectores religiosos y movimientos populares se unieron en jornadas heroicas como el Cordobazo o el Mendozazo, enfrentando a las dictaduras militares y a un modelo económico basado en la desindustrialización y el saqueo.

Todo ese movimiento culminó en la huelga de Villa Constitución en 1975, un ejemplo de resistencia obrera que desafió a los poderosos y sus privilegios. A esa lucha se sumaron organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y sociales, que soñaban con una sociedad sin opresión ni explotación, con tradiciones que hoy siguen inspirando a quienes luchan por un país más justo.

El genocidio y la impunidad: un pasado que duele y no debe olvidarse 💔

El golpe de 1976 instauró un modelo económico que favorecía a las grandes empresas y sectores financieros, mientras desmantelaba todo intento de resistencia social. La dictadura desató un genocidio que dejó más de 30.000 desaparecidos, muchos de los cuales fueron fusilados, torturados o desaparecidos en vuelos de la muerte. Además, robó bebés nacidos en centros clandestinos y falsificó documentos, dejando heridas abiertas en la historia familiar y colectiva del país.

Las organizaciones de derechos humanos han luchado durante décadas para que se conozca la verdad, exigir justicia y que los responsables sean condenados. Gracias a esa lucha, hoy hay más de 1.200 genocidas condenados, aunque todavía hay muchos en libertad, y los juicios siguen en marcha. Sin embargo, la impunidad aún acecha, y los gobiernos y sectores que niegan o minimizan estos crímenes siguen intentando borrar la memoria.

El presente y el futuro: un país que sigue peleando ✊🏼

En el acto del martes, también se denunciaron los ataques a los derechos conquistados y la regresión en políticas públicas. El gobierno de Milei, alineado con un modelo neoliberal, impulsa reformas laborales y previsionales que profundizan la dependencia y empobrecen a la mayoría. Además, desfinancia y destruye espacios de memoria, reduce las políticas para buscar a los nietos apropiados y mantiene la impunidad en muchos casos.

Las organizaciones denunciaron que la política represiva y la criminalización de la protesta se intensifican, con persecuciones y detenciones arbitrarias. También rechazaron la militarización de los territorios y la violación de derechos de los pueblos originarios y migrantes. En ese marco, la lucha sigue vigente: las calles se llenan de gente que exige justicia, memoria y derechos.

¿Qué nos queda? Seguir luchando por justicia y memoria activa 🔥

El acto fue una muestra de que la historia y la memoria no son solo un pasado, sino un motor para enfrentar los desafíos actuales. La demanda de justicia por los desaparecidos, la denuncia contra los crímenes impunes y la lucha contra un modelo que pretende retroceder derechos son las banderas que hoy levantan miles de personas.

Desde las organizaciones de derechos humanos, llaman a seguir fortaleciendo la lucha, a exigir la apertura de archivos, juicios ejemplares y la verdad completa. Porque, como dicen, no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos con un pasado de horror. La memoria es nuestra herramienta más poderosa y, con ella, seguir peleando por un país más justo y democrático.