Un acto que movilizó a todo el país
Este martes, Argentina volvió a ser escenario de una de las marchas más importantes del país, en conmemoración por los 50 años del inicio de la última dictadura militar. La Plaza de Mayo se llenó de historia, memoria y reclamos, en un acto que reunió a diversos sectores políticos, sociales y de derechos humanos para honrar a las víctimas y reflexionar sobre el pasado y el presente del país.
¿Qué pasó en la marcha? 🚶♂️🚶♀️
Desde muy temprano, diferentes columnas comenzaron a movilizarse hacia la emblemática Plaza de Mayo. Los organismos de derechos humanos, como las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, junto a organizaciones como HIJOS y el CELS, lideraron la marcha con su tradicional presencia y banderas con los rostros de las víctimas del terrorismo de Estado. La imagen de estas organizaciones, junto a familiares de desaparecidos, fue uno de los símbolos más fuertes del día.
En paralelo, la movilización política también tuvo un peso importante. La Cámpora, el sector más cercano al kirchnerismo, encabezó una de las columnas más numerosas, partiendo desde la ex ESMA, uno de los sitios emblemáticos de la dictadura, con destino a la Plaza. Allí, dirigentes como Máximo Kirchner y Juan Grabois caminaron junto a intendentes y legisladores, en una muestra de unidad en torno a la memoria y los derechos humanos.
Reclamos y simbolismos ⚖️
Un punto destacado fue la presencia de Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, que marchó con su propio espacio político, el Movimiento Derecho al Futuro, desde la Casa de las Madres, en Congreso. Kicillof, aunque cercano al kirchnerismo, intentó marcar su independencia, acompañando a otros sectores y sectores sindicales que también participaron con columnas propias, como la UOM, las CTA y organizaciones de economía popular como UTEP.
Otra de las imágenes fuertes fue la marcha que partió desde el barrio de Constitución, en la zona de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple arresto domiciliario en medio de la causa Vialidad. La columna que la representó reclamó su libertad, en un acto cargado de simbolismo y reclamos políticos.
La participación de todos los colores políticos 🎨
El movimiento sindical no se quedó afuera. La CGT, las dos CTA y otros gremios con presencia en la economía popular sumaron su fuerza a la marcha, aportando estructura y presencia territorial. La participación sindical fue clave para que la movilización tuviera un volumen tan importante.
El radicalismo también estuvo presente, aunque en menor medida. La mayoría de su participación fue a través de espacios universitarios y grupos de derechos humanos, con dirigentes como Ricardo Gil Lavedra, que lideró una columna desde el Comité Nacional. Estas expresiones buscaron mostrar una postura crítica al rumbo del país bajo la gestión actual y en homenaje a los 50 años del golpe.
Por último, la izquierda también tuvo su espacio. Organizaciones como Correpi y Serpaj, junto a figuras como Myriam Bregman, marcharon con una postura crítica tanto hacia el Gobierno de Javier Milei como hacia otros sectores políticos, reclamando justicia y memoria para las víctimas.
¿Por qué fue tan importante esta marcha? 🤔
Más allá de la cantidad de gente, lo que quedó claro es que la memoria y la historia siguen siendo temas centrales en Argentina. La movilización refleja un país que no olvida, que sigue luchando por justicia y que busca que nunca más se repita un capítulo oscuro como el de la dictadura militar. La presencia de todos los sectores, en diferentes tonos y reclamos, muestra una sociedad que aún debate, reflexiona y reivindica su historia.
Este aniversario sirvió también para poner en agenda temas actuales, como la justicia, los derechos humanos y la democracia. La marcha fue una postal de resistencia, memoria y esperanza en un país que sigue construyendo su historia día a día.




