¿Qué pasó en octubre? La economía argentina en números

Este viernes, el Banco Central (BCRA) publicó el Balance Cambiario de octubre y los datos muestran una realidad que no es para celebrar: el país tuvo un déficit de casi 2.600 millones de dólares. Es una cifra que no se veía desde noviembre de 2017, cuando la economía atravesaba momentos complicados y se preparaba para una crisis que estalló en 2018.

El tercer déficit en bienes desde que Milei es presidente

Uno de los puntos más preocupantes es el deterioro en la balanza de bienes. En septiembre, Argentina había tenido un superávit de más de 7.000 millones de dólares, pero en octubre eso cambió radicalmente y pasó a un déficit de casi 700 millones. Esto marca el tercer mes consecutivo en el que el país muestra números negativos en este sector, desde que Javier Milei asumió como presidente.

¿Por qué cayó tanto el superávit de bienes?

El principal motivo fue que el sector agroexportador adelantó liquidaciones en septiembre, en un intento de aprovechar ciertos beneficios temporales del gobierno. Es decir, los granos y sus subproductos que normalmente se venden en el mercado quedaron en los silos y no se vendieron en octubre, lo que redujo la cantidad de dólares en circulación. Además, estas ventajas transitorias, que incluyen una reducción en las retenciones, se sumaron a otras medidas que ya estaban en marcha, creando una situación en la que la economía aún no logra estabilizarse.

¿Qué pasa con los servicios y las importaciones?

El déficit en bienes no fue solo, ya que los servicios también aportaron a la salida de dólares. En octubre, Argentina tuvo un déficit de más de mil millones de dólares en este rubro, prácticamente igual al mes anterior. La mayor parte de ese gasto se explica por el turismo, que todavía se lleva buena parte de las divisas del país. Además, las importaciones vía courier, es decir, las compras en línea de productos del exterior, también aportaron a esa salida de dólares.

¿Qué pasa con la deuda y las reservas?

En octubre, Argentina pagó casi 1.000 millones de dólares en intereses por su deuda, mientras que por los pagos de capital ingresaron un poco más de 1.000 millones. Esto hizo que, en total, el impacto sobre las reservas internacionales fuera casi neutro. Sin embargo, el principal método para conseguir dólares sigue siendo la compra de “dólar ahorro” por parte de las personas, que en octubre alcanzó un monto récord de casi 5.600 millones de dólares en ventas netas.

¿Por qué tanta salida de dólares por parte de la gente?

Expertos explican que, en parte, esto se debe a que en septiembre hubo un pico de oferta de dólares debido a incentivos temporales. Además, las restricciones cruzadas para comprar y vender dólares oficiales y financieros influyen en estos movimientos. También, el aumento en el precio del dólar y las expectativas de estabilidad, tras el apoyo del gobierno de EE.UU., hacen que la gente prefiera guardar sus dólares en otros instrumentos, en lugar de venderlos.

¿Qué busca el gobierno con todas estas medidas?

El gran desafío para Argentina sigue siendo acumular reservas para tener un respaldo sólido ante posibles pagos de deuda y estabilizar su economía. Sin embargo, hay una paradoja: si el país logra tener más reservas, podría aumentar el apetito por su deuda, reducir el riesgo país y facilitar nuevos préstamos, lo cual sería una buena noticia. Pero, por otro lado, si las reservas crecen mucho sin un plan claro, el gobierno puede verse en la obligación de usar esas reservas para pagar deudas, lo que podría ser un problema a largo plazo.

Para lograrlo, el gobierno apunta a atraer capitales externos, como las recientes colocaciones de deuda por parte de empresas locales. Además, la entrada de dinero del sector privado y financiero en el país será clave para mantener el equilibrio y evitar que la economía siga mostrando números en rojo.

¿Qué esperar en los próximos meses?

Expertos creen que los primeros signos de una mejora podrían verse en diciembre, con una mayor demanda de pesos y un posible alivio en el mercado cambiario. Sin embargo, la recuperación dependerá de cómo el gobierno maneje la balanza de bienes y servicios, además de seguir atrayendo inversiones extranjeras para reforzar las reservas y evitar una crisis más profunda.

En definitiva, la economía argentina continúa enfrentando un tramo difícil, con déficits en varias áreas y una alta salida de dólares. La clave estará en cómo se ajusten las políticas y qué decisiones tomen en los próximos meses para frenar la sangría y poner a la economía en marcha otra vez.