¿Por qué cada vez más personas viajan con menos?

Las tarifas de las aerolíneas por llevar equipaje en cabina han subido bastante en los últimos años. Ya no alcanza con una mochila o un bolso chico; ahora, muchas compañías te cobran por cada maleta o bolso adicional, y los precios pueden ser bastante altos. Entonces, la mayoría busca formas de viajar solo con lo imprescindible para no gastar de más.

¿Cuánto cuesta llevar equipaje en avión?

El precio por un equipaje de mano varía según la aerolínea, el destino y cuándo comprás ese servicio. En promedio, las aerolíneas cobran unos u$s60 por tramo si añadís el bolso durante la reserva online. En Argentina, compañías como Aerolíneas Argentinas ya no incluyen el equipaje en algunas tarifas promocionales y ahora hay que pagar unos $40.000 por tramo para sumarlo. Las empresas low cost, como Flybondi o JetSMART, permiten solo un artículo personal gratis, y cobran extra si querés llevar un bolso más grande.

Para vuelos internacionales de larga distancia, algunas aerolíneas todavía incluyen hasta 10 kilos en el precio, salvo en las tarifas más económicas, como las llamadas «Light». Pero si pasás las medidas o peso permitidos, las multas pueden ser doble o triple del costo original, por eso muchos viajeros prefieren solo usar el artículo personal que cabe debajo del asiento, que suele ser de unos 3 a 5 kilos y tiene dimensiones aproximadas de 45 x 35 x 20 cm.

¿Cómo evitar pagar de más? Técnicas virales para viajar solo con un artículo personal

Una de las estrategias más populares es aprovechar lo que llaman la «mochila viral». Se trata de una mochila compacta que parece una valija y tiene múltiples compartimentos, correas de compresión y apertura tipo maleta para maximizar el espacio. La idea: meter toda la ropa y objetos en ese bolso sin superar las medidas permitidas.

¿El truco? Enrollar la ropa en lugar de doblarla, así se comprime más y se aprovecha cada rincón. Además, algunos viajeros suben al avión con varias capas de ropa pesada, como camperas o zapatillas voluminosas, para evitar que la mochila supere el peso permitido. Otros llenan almohadas cervicales con medias o ropa interior, ya que en ciertos controles pueden considerarse elementos personales y no contar como equipaje adicional.

Pero ojo: las aerolíneas cada vez revisan más las medidas y el peso en los controles en la puerta del avión. Si el bolso no entra en el medidor, te pueden cobrar un extra que suele ser mucho más caro que pagar online. Además, viajar con muchas capas puede complicar los controles de seguridad y hacer incómodo el trayecto.

¿Existe una forma inteligente de empacar? La regla 5-4-3-2-1

Para quienes quieren aprovechar cada centímetro, la técnica llamada 5-4-3-2-1 es muy popular. Consiste en llevar solo lo necesario y organizar las prendas en cantidades específicas: cinco partes superiores, cuatro inferiores, tres pares de calzado, dos camperas o vestidos, y un conjunto de accesorios.

El secreto está en elegir prendas que combinen entre sí y en colores neutros, para armar muchos looks con pocas piezas. Por ejemplo, con unos pocos colores, podés crear hasta 60 combinaciones diferentes, sin sumar volumen. Además, si ajustás la cantidad de ropa según el clima, también te ahorrás espacio y dinero, ya que evitás pagar exceso de equipaje y hacés más fácil todo el traslado.

¿Vale la pena todo esto?

En un mundo donde viajar se volvió más caro, estas estrategias permiten no solo ahorrar unos cuantos dólares, sino también hacer los viajes más cómodos y libres de estrés. Viajar con solo lo imprescindible requiere planificación y un poco de creatividad, pero sin dudas, es una forma inteligente de aprovechar cada viaje al máximo.