Descubrí la magia de una historia que atraviesa el tiempo
¿Alguna vez pensaste en lo que significa perder a alguien que amas y, sin embargo, seguir sintiéndolo cerca? Eso es justamente lo que propone «Por el placer de volver a verla», la obra que combina actuación, memoria y un toque de nostalgia para contar la relación entre un hijo y su madre, con un escenario simple pero lleno de significado.
Un escenario que habla con recursos sencillos pero poéticos ✨
Dirigida por Manuel González Gil, esta puesta en escena usa elementos mínimos, como una soga para colgar ropa o asientos que representan lugares diferentes, creando un universo que invita a soñar. La música, compuesta por Martín Bianchedi, acompaña cada escena con delicadeza, haciendo que el público se sumerja en esa historia llena de recuerdos y sentimientos.
La historia de un amor que trasciende el tiempo 💖
La trama se centra en un personaje que vuelve a su infancia, a los 11 años, y a otras etapas de su vida, mientras su madre, interpretada por Mercedes Funes, se va transformando en diferentes edades. La voz suave de ella, que puede parecer apagada, en realidad transmite una intensidad emocional que atraviesa toda la obra.
Este relato es una especie de homenaje a esas madres que, aunque no siempre están en escena, dejan una huella profunda en quienes las recuerdan. La actuación de Miguel Ángel Solá logra captar esa mezcla de amor, dolor, miedos y sueños que toda familia lleva dentro.
Un texto que conecta con la literatura y el teatro 📚🎭
El guion, basado en una obra del canadiense Michel Tremblay, se detiene en referencias literarias que enriquecen la historia, como una larga charla sobre una novela francesa del siglo XIX. Aunque algunas partes pueden parecer extensas, la reflexión sobre el teatro y la vida le da un toque especial, haciendo que el espectador se cuestione sobre los límites entre realidad y ficción.
El momento en que la actriz y el actor hacen una puesta en escena metateatral, donde el teatro mismo se vuelve parte de la historia, es uno de los puntos más fuertes y emotivos del espectáculo.
Una dupla que enamora en escena ❤️🎬
Las actuaciones de Mercedes Funes y Miguel Ángel Solá son el corazón de la obra. Él, con un tono que parece sacado de un sueño, y ella, que pasa de la energía a la vulnerabilidad, logran transmitir toda la complejidad de estos personajes. La química entre ellos y la forma en que desplazan sus personajes por el espacio escénico cautivan al público, que termina aplaudiendo con emoción.
¿Por qué vale la pena verla?
Precisamente, porque es una obra que invita a reflexionar sobre los lazos familiares, los recuerdos y la importancia de los sueños. La historia de un hijo que sueña con ser actor y la figura de su madre que lo apoyó incondicionalmente, se convierten en un ejemplo de amor y perseverancia.
Además, la puesta en escena logra que cada espectador se sienta parte de esa historia, recordando a sus propios seres queridos o soñando con futuros posibles.
El final que deja huella
El cierre de la obra es un momento de reconocimiento a todos los que sueñan y a quienes, como esa madre, creen en los sueños de sus hijos. La ovación final reafirma que esta historia, aunque sencilla en su puesta, está llena de verdad y sensibilidad.
Una invitación a volver a soñar y a disfrutar del teatro 🎟️✨
«Por el placer de volver a verla» no es solo una obra más. Es un recordatorio de que el teatro sigue siendo un espacio mágico donde los recuerdos, los sentimientos y la creatividad se unen para crear momentos únicos. Una experiencia que vale la pena vivir y volver a revivir.




