¿Qué pasa cuando dos mundos opuestos chocan en un escenario?

En la sala del Multiteatro, una historia sencilla pero poderosa cobra vida cada semana, demostrando que a veces, un solo texto y dos actores son suficientes para tocar corazones. Se trata de Visitando al Sr. Green, una obra que, aunque fue estrenada en 1996, sigue vigente y emocionante, especialmente en su versión argentina con Facundo Arana y Jorge Suárez.

¿De qué va la historia?

Todo comienza en la ciudad de Nueva York, donde Ross Gardiner, un joven ejecutivo, casi atropella accidentalmente a un anciano llamado Sr. Green. Como castigo, un juez decide que Ross debe visitarlo cada semana durante seis meses, para ayudarlo en lo que necesite. Pero el humor negro de la vida hace que el anciano, que se muestra reacio y cascarrabias, no quiera ayuda y mucho menos compañía. A pesar de sus resistencias, los encuentros entre estos personajes empiezan a revelar mucho más que simples conversaciones.

¿Qué tienen en común estos dos personajes?

A primera vista, parecen opuestos. Ross, con su estilo joven y dinámico, y el Sr. Green, un hombre mayor, con una vida marcada por pérdidas y prejuicios. Pero en el fondo, ambos comparten heridas, secretos y una profunda necesidad de conexión. La obra demuestra que, a veces, las diferencias solo esconden que estamos mucho más cerca de lo que pensamos, en temas como la familia, el dolor, la soledad y la memoria.

Interpretaciones que emocionan 🎬

El talento de los actores es lo que hace que esta puesta en escena sea especial. Jorge Suárez, con su caracterización del Sr. Green, logra transmitir toda una carga de experiencia y tristeza en cada movimiento. Su forma de caminar, su voz temblorosa y su expresión facial, hacen que el personaje cobre vida con una naturalidad impresionante. En contrapartida, Facundo Arana aporta su presencia escénica y sutileza, logrando que el público se conecte con los secretos que va revelando su personaje, Gardiner.

Un escenario que refleja el alma

Todo sucede en un departamento que refleja el estado interior de su dueño: desordenado, oscuro, lleno de prejuicios y recuerdos. Cuando Ross llega, poco a poco, ayuda a iluminar esa casa y, con ella, el corazón del anciano. La obra nos invita a pensar que, aunque parezca que hay mundos irreconciliables, siempre hay espacio para entender y aceptar al otro. Los golpes en la puerta, al principio solo un trámite, se convierten en una oportunidad para abrir el corazón y dejarse sorprender.

Humor y lágrimas en cada encuentro 💖😂

La obra logra equilibrar momentos de tristeza con otros de humor, que alivian la tensión y permiten disfrutar cada escena. Es en esas pequeñas dosis de humor donde la historia encuentra su magia, haciendo que las lágrimas sean más llevaderas y que la sonrisa sea inevitable. La puesta dura aproximadamente una hora y media, y cada función es una oportunidad para vivir una experiencia que invita a reflexionar sobre la vida, la muerte y lo que significa realmente conocerse a uno mismo.

¿Por qué vale la pena verla?

Porque no solo es teatro, es una experiencia que llega al alma. La sencillez del texto, la fuerza de las interpretaciones y la dirección cuidada hacen que cada función sea única. Es una historia que demuestra que, a veces, solo hace falta una conversación para transformar vidas y sanar heridas que parecían eternas.

Información práctica

  • Funciones: Miércoles a domingo, a las 7 de la tarde.
  • Duración: Una hora y media.
  • Escenario: Teatro Multiteatro, Av. Corrientes 1283.
  • Recomendación: No te pierdas esta oportunidad de ver un teatro que conmueve y hace pensar.

¿Listo para sumergirte en esta historia? Cada encuentro, cada diálogo, puede cambiarlo todo. Porque en la vida, como en el teatro, a veces solo hace falta un escenario y dos personajes para que pase lo inesperado.