¿Se termina la historia de Manuel Adorni? 🤔
En la Casa Rosada, la sede del Gobierno argentino, las cosas parecen estar moviéndose rápidamente. Este viernes por la noche, en medio de rumores y tensiones, se empezó a hablar con fuerza sobre la posible salida de Manuel Adorni, el jefe de Gabinete. Aunque oficialmente no se anunció nada todavía, en el ambiente político todos saben que su salida sería un cambio importante para el equipo de Javier Milei.
¿Por qué ahora sí? La historia detrás del posible cambio 🔍
Desde que en marzo pasado salió a la luz el escándalo por la presencia de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, en una gira presidencial a Nueva York, las dudas sobre su continuidad empezaron a crecer. En aquel entonces, Adorni presentó varias renuncias que fueron rechazadas por Milei y su entorno. La razón: no querían que pareciera que estaban haciendo una limpieza por presiones o por operaciones de la oposición.
Pero el panorama cambió. La semana pasada, en medio de un clima cada vez más tenso en el Congreso, la posibilidad de que se apruebe una moción de censura contra Adorni empezó a parecer inevitable. La oposición, con todo su peso, había preparado un golpe contra el funcionario, y los sectores del Gobierno más cercanos a Milei empezaron a analizar seriamente la situación.
Las llamadas que hicieron la diferencia 📞
Todo se aceleró tras una charla que Karina Milei, hermana y aliada del presidente, tuvo con Patricia Bullrich, una de las líderes de la oposición. La senadora alertó que si no tomaban medidas, el miércoles próximo podrían sufrir un golpe fuerte en el Congreso. La idea era que Milei volviera al país para tomar decisiones importantes, pero mientras tanto, en la Casa Rosada ya se preparaban para lo que podía venir.
Por eso, desde el mediodía de este viernes, circulaba la versión de que Adorni presentaba su renuncia y que incluso ya había redactado una carta formal. Sin embargo, en el Gobierno insistían en que la salida se concretaría durante el sábado, buscando que la noticia no los tomara por sorpresa.
¿Qué fue lo que realmente terminó de decidir el cambio? 🔎
Lo que terminó de convencer a Karina Milei no fue solo la presión del Congreso, sino una información que salió en los medios y que le llamó mucho la atención. La periodista Paz Rodríguez Niell reveló que Adorni había comprado aparatos para videojuegos en Mercado Libre, pagando con tarjetas de crédito del área de Vocería Presidencial. Esto levantó sospechas y llevó a que se revisara la situación.
Según fuentes oficiales, Adorni negó las versiones, pero luego de revisar los registros judiciales, se constató que la información era cierta. La compra de estos aparatos, junto con otros movimientos sospechosos como facturaciones en nombre de su secretaria, Gisela Kocsis, terminaron por hacer que Milei decidiera actuar.
El propio Adorni, al enterarse de que su situación era conocida y respaldada por la justicia, decidió poner al tanto a Milei. La tensión creció, y en ese contexto, la relación con algunos miembros del entorno cercano a Adorni empezó a deteriorarse. Mara Gorini, mano derecha de la secretaria general, ya había dejado de apoyarlo, acusándolo de ser «un desagradecido» por no firmar ciertos expedientes con irregularidades.
¿Y qué pasará ahora? 🚀
Por ahora, todo indica que la salida de Adorni sería inminente, aunque todavía no se confirmó oficialmente. La interna en el Gobierno es fuerte, y el único que parece mantenerse en su lugar es Ignacio Devitt, quien llegó a su cargo de la mano de Adorni pero que también ha sido protegido por Karina Milei y algunos sectores de la bancada.
Lo que está claro es que la pelea por el poder y la confianza dentro del oficialismo sigue abierta. La semana que viene será clave para definir si Manuel Adorni termina dejando su cargo o si logra mantenerse en medio de la tormenta.
¿Qué significa esto para el Gobierno? 🤷♂️
Este enfrentamiento interno revela que, más allá de las palabras y las apariencias, en la Casa Rosada y en el entorno de Milei hay una lucha por definir quién manda y quién no. La salida de un funcionario tan importante como Adorni sería un golpe fuerte, pero también un mensaje claro sobre las tensiones que se viven en la coalición.
En definitiva, la historia aún no terminó, y lo que pase en los próximos días puede marcar un giro importante en el rumbo del Gobierno y en cómo se manejará la agenda política en Argentina.




