¿Qué está pasando en el peronismo? 🤔
Las peleas internas dentro del peronismo no dejan de sumar novedades. La más reciente: la senadora por Tucumán, Sandra Mendoza, decidió abandonar el bloque Justicialista y unirse a Convicción Federal, un espacio que reúne a legisladores de las provincias del norte. Esto refleja que las diferencias internas en el movimiento todavía están latentes y que las tensiones siguen en aumento.
¿Por qué se está yendo gente? 🚶♀️🚶♂️
Este movimiento forma parte de una serie de salidas recientes de figuras del peronismo en el Senado. Antes que Mendoza, ya habían dejado sus bancas Fernando Salino de San Luis, Carolina Moisés de Jujuy, Fernando Rejal de La Rioja y Guillermo Andrada de Catamarca. Todos ellos ahora integran Convicción Federal, un espacio que se creó por las diferencias que tienen con el liderazgo de Cristina Kirchner, quien maneja el bloque peronista en el Senado.
Convicción Federal busca defender los intereses de las provincias del norte, que sienten que el poder central en Buenos Aires no siempre les presta atención. La intención es fortalecer su representación en el Congreso y luchar por un federalismo real, en contraste con las políticas que consideran centralistas.
¿Y qué pasa con otros movimientos? 🏛️
Por otro lado, el ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, también tomó su camino y armó su propio bloque en el Senado, el Frente Cívico por Santiago. Aunque ahora está separado del espacio de Convicción Federal, ambos seguirán formando parte del interbloque llamado Popular, que agrupa a diferentes sectores del oficialismo en el Congreso.
Este movimiento refleja una fragmentación más profunda dentro del peronismo, donde cada sector busca consolidar su poder y defender sus intereses específicos. Mientras tanto, la disputa por el control de las comisiones en el Senado continúa generando roces y tensiones.
¿Qué dicen las voces internas? 🔥
Las críticas hacia José Mayans, uno de los referentes de Convicción Federal, aumentan. Desde su espacio, apuntan que en las negociaciones para distribuir las comisiones en el Senado, Mayans estaría distanciado de algunos aliados, en especial del gobernador Gildo Insfrán, con quien solían tener una buena relación.
La tensión se hizo evidente cuando Mayans decidió bajar a Graciela De la Rosa como candidata a auditor de la Auditoría General de la Nación, en reemplazo de Javier Fernández, un funcionario que está en ese cargo desde 2001. Sin embargo, Mayans no logró que sus aliados de Convicción Federal apoyaran a su candidato, ya que estos preferían a Ricardo Guerra, cercano al gobernador Ricardo Quintela.
Este tipo de disputas muestran que, más allá de las alianzas, las internas en el peronismo siguen siendo fuertes y que las lealtades están en juego.
¿Qué implica todo esto? 🤔
La fragmentación del peronismo en el Senado refleja las dificultades que tiene ese espacio para mantenerse unido en medio de un escenario político cada vez más complejo. La pelea por el control de las comisiones, la influencia dentro del bloque y las relaciones con Cristina Kirchner marcan el pulso del movimiento.
Mientras tanto, las provincias del norte buscan consolidarse como una voz fuerte dentro del peronismo, defendiendo sus intereses y promoviendo un federalismo que parecen sentir que está en riesgo. La lucha por el poder y las diferencias internas parecen lejos de resolverse, lo que puede tener impacto en la política nacional en los próximos meses.




