¿Qué pasa con la plata para las escuelas y los docentes?
En medio de un escenario tenso en el sistema educativo, diputados de diferentes bloques en el Congreso presentaron un proyecto que busca cambiar las cosas. La iniciativa apunta a declarar la emergencia salarial en la educación por cinco años y crear un mecanismo para que los docentes puedan recibir un refuerzo en sus sueldos. La idea principal es frenar el fuerte deterioro del poder adquisitivo de quienes trabajan en las escuelas, que en los últimos años perdió casi un 20% de su valor.
¿Por qué están tan preocupados?
El contexto no ayuda. El gobierno de Javier Milei, que asumió hace poco, ha implementado un ajuste que impactó en varias áreas, incluyendo la educación. Según los legisladores que impulsan el proyecto, la inversión real en educación cayó casi un 48% durante su gestión. Además, el peso que esa inversión tiene en el Producto Interno Bruto (PIB) bajó de 1,4% en 2023 a solo 0,82% en 2025, el nivel más bajo en 20 años.
Otra medida que afectó a los docentes fue la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), un complemento salarial que ayudaba a mejorar sus ingresos en todo el país. A esto hay que sumarle que no se convocó una paritaria nacional, lo que genera aún más incertidumbre.
¿Qué dicen los legisladores?
Los diputados consideran que hay una contradicción en el gobierno: por un lado, declararon a la educación como un «servicio esencial» mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), pero por otro, redujeron fondos y recursos para sostener ese servicio. Desde el bloque de oposición, califican esa medida como un intento de control más que un compromiso real con la calidad educativa.
¿En qué consiste el refuerzo salarial?
La propuesta busca crear un programa llamado «Fortalecimiento Salarial Educativo». La idea es financiarlo con un 1% del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional, un dinero que ya existe y que se redistribuiría automáticamente a las provincias. La intención es que los recursos lleguen directo a los bolsillos de los docentes sin intermediarios ni discrecionalidad.
El plan incluye un complemento salarial de $52.269 mensuales para docentes, directivos y no docentes en la educación obligatoria estatal. Además, para quienes trabajan en escuelas en zonas de alta vulnerabilidad, se propone otra compensación adicional de $67.204. En total, entre marzo y diciembre, un cargo en estas condiciones podría recibir hasta $119.473 adicionales.
Lo importante: los fondos no se crearían desde nuevos impuestos ni modificando la coparticipación federal, sino que se reasignarían recursos ya existentes. Además, el mecanismo sería automático y con rendición de cuentas, para que no haya dudas sobre el destino del dinero.
¿Y la infraestructura escolar?
El proyecto también destinaría más de 740 mil millones de pesos que quedan del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para obras, reparaciones y mantenimiento en las escuelas. La mayor parte, un 75%, se usaría en establecimientos de nivel inicial, primario y secundario de gestión estatal. El resto, un 25%, sería para las escuelas técnicas secundarias.
Los impulsores de la iniciativa aseguran que esta inversión busca garantizar el funcionamiento de más de 44 mil escuelas, donde asisten más de 7 millones de estudiantes y trabajan casi un millón de docentes y personal no docente. La idea es que nadie quede afuera y que las condiciones de las escuelas mejoren, especialmente en las zonas más complicadas.
¿Qué dicen los expertos?
Uno de los principales defensores del proyecto, el ex ministro de Educación Nicolás Trotta, afirmó que la situación actual no es casual y que responde a decisiones políticas del Gobierno nacional. Para Trotta, el Estado debe cumplir su rol y garantizar que los docentes tengan salarios dignos, porque eso es fundamental para la calidad del sistema educativo.
¿Quién apoya la iniciativa?
El proyecto cuenta con el respaldo de legisladores de diferentes provincias y bloques políticos, entre ellos Natalia de la Sota, Miguel Ángel Pichetto, Maximiliano Ferraro, Gustavo Bordet y Pablo Yedlin. Todos coinciden en que es urgente tomar medidas para mejorar la situación en las escuelas y en los salarios de los docentes.




