¿Qué significa esto para River y sus hinchas?
Después de un 2025 complicado y sin clasificar a la Libertadores, River Plate ahora jugará en la Copa Sudamericana en 2026. Aunque esto puede sonar como un paso atrás, también trae algunas ventajas, pero con un costo económico importante. La principal diferencia está en el dinero que recibe el club por participar en cada torneo.
¿Cuánto paga la Conmebol?
Para entender mejor, hay que saber cuánto dinero reparte la Conmebol en cada competencia. En 2025, el campeón de la Libertadores, como Flamengo, recibió unos 36 millones de dólares. Si River hubiera comenzado en la fase de grupos, sumando un adicional por jugar en esa instancia, hubiera llegado a unos 35 millones. Por otro lado, Lanús, que ganó la Sudamericana, recibió 10 millones de dólares. La diferencia entre ambos títulos fue de unos 26 millones de dólares.
En la fase de grupos, la Libertadores reparte aproximadamente 3 millones de dólares, mientras que la Sudamericana entrega unos 900 mil dólares. Esto significa que, en términos de dinero, River perderá unos 2.1 millones de dólares solo en esa etapa. Si el equipo llega a cuartos de final, la diferencia en premios se amplía: River hubiera recibido unos 4.5 millones en la Libertadores, frente a cerca de 2.5 millones en la Sudamericana. Sin embargo, si River logra ganar la Sudamericana, embolsaría casi 12 millones de dólares, superando incluso lo que obtiene en los cuartos de final del torneo mayor.
¿Y qué pasa con los refuerzos y el mercado de pases?
Más allá de lo económico, la clasificación a la Libertadores también tiene un impacto deportivo y en la planificación del equipo. En este momento, River no tendrá la urgencia de hacer contrataciones de último minuto para la fase de repechaje, ya que la fase de grupos de la Sudamericana empieza en abril. Esto le da más tiempo para negociar y buscar jugadores con un presupuesto de unos 20 millones de dólares, que es el límite para reforzar al plantel.
¿Qué pasó con la clasificación a la Libertadores?
La historia fue así: River necesitaba que Boca, su clásico rival, ganara el torneo de Clausura para clasificar directamente a la Libertadores. Pero Boca no logró ese título, ya que fue eliminado por Racing en los octavos de final. Cuando eso pasó, quedó claro que River jugaría en la Sudamericana en 2026, después de un 2025 que estuvo lejos de ser su mejor año.
El equipo de Marcelo Gallardo no pudo aprovechar la última chance de llegar a la Libertadores, que dependía de ganar todos los partidos en los playoffs y coronarse campeón. Pero perdió en Avellaneda y quedó afuera. Sin esa clasificación, River tendrá que conformarse con jugar en la segunda competencia del continente, aunque esto no significa que todo sea negativo.
¿Puede esto ser una oportunidad?
Para muchos, jugar en la Sudamericana puede ser visto como una especie de oportunidad para volver a empezar. La historia del club en torneos internacionales empezó en 2014, cuando River ganó la Copa Sudamericana. Desde entonces, el equipo ha tenido altibajos, pero siempre con la mira puesta en volver a la Libertadores. Ahora, con más tiempo para planear y sin la presión de un repechaje, puede aprovechar esta chance para fortalecer el equipo y sentar bases sólidas para el futuro.
En definitiva, aunque en lo económico no es lo ideal, River puede convertir esta situación en una oportunidad deportiva y estratégica. Solo queda esperar y ver cómo aprovecharán en Núñez esta nueva etapa en la que, seguramente, buscarán volver a conquistar la máxima competencia del continente en los próximos años.




