La inteligencia artificial ya está en todas partes de las redacciones argentinas 🚀
La realidad de los medios de comunicación en Argentina cambió mucho en el último año. La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una tecnología experimental y ahora forma parte del día a día en las redacciones. Todos los medios consultados por el informe «Inteligencia Artificial y Medios Argentinos 2026» de ADEPA coinciden en que usan IA con bastante frecuencia, y la mayoría ya tiene protocolos y capacitaciones para su uso.
De hecho, el 97% de los periodistas afirma que utiliza IA en su trabajo, y el 75% de los medios tiene reglas claras sobre cómo aplicarla. Sin embargo, solo el 44% de los periodistas conoce esas reglas, lo que genera una brecha entre lo que la organización dice y lo que realmente conocen los que están en la calle haciendo las noticias.
¿Qué pasa con los clics y la visibilidad? ⚠️
Un tema que empieza a preocupar seriamente a los medios es el impacto en el tráfico digital. Cada vez más, las respuestas generadas por sistemas de IA pueden ofrecer información directamente al usuario, sin que tenga que visitar la página del medio que produjo la noticia. Esto puede reducir los clics en los sitios y, por ende, afectar la publicidad, las suscripciones y la llegada a la audiencia.
Los medios ya notan cambios en la cantidad de visitas y en su posicionamiento en buscadores. La gran pregunta es: ¿cómo proteger su contenido sin perder visibilidad? Bloquear el acceso puede mantener el contenido seguro, pero también reduce la presencia en plataformas digitales. Permitir el uso, en cambio, aumenta el riesgo de que otros recopilen automáticamente sus contenidos, en lo que se llama scraping.
¿Y quién se queda con el dinero? 💰
Aquí surge la gran duda: ¿quién captura el valor económico de las noticias? La respuesta no es sencilla y está en plena discusión. Aunque los medios y periodistas coinciden en que las fuentes originales deben ser citadas cuando la IA usa sus contenidos, esa atribución no siempre sucede. La realidad es que muchas veces el sistema cita fuentes secundarias o replicadas, dejando en segundo plano al medio que produjo la información.
Por eso, ADEPA propone que el uso de contenidos en sistemas de IA debería incluir mecanismos de compensación económica. Es decir, que los medios puedan ser remunerados cuando sus contenidos son utilizados para generar respuestas automáticas. Algunas ideas son acuerdos comerciales, licencias o negociaciones colectivas, pero todavía no hay una solución definitiva.
¿Qué contenidos resisten mejor a la IA? 📝
El informe señala que no todos los contenidos tienen el mismo riesgo de ser reemplazados o de perder valor. Las coberturas locales, noticias de última hora, investigaciones, historias en territorio y contenidos originales se mantienen más resistentes. La producción propia, la verificación y el trabajo en el terreno siguen siendo activos que la IA no puede copiar fácilmente.
En cambio, contenidos más fáciles de estandarizar, como definiciones, horóscopos o preguntas frecuentes, son más vulnerables. La IA no puede reemplazar el conocimiento territorial y la construcción de confianza que solo un periodista con experiencia puede ofrecer.
El futuro del periodismo en juego 🔮
El cambio que está ocurriendo no es solo tecnológico, sino también económico y ético. La discusión ya no es solo sobre si la IA reemplazará a los periodistas, sino sobre cómo distribuir el valor de la información en un ecosistema donde las plataformas digitales y las IA toman cada vez más protagonismo.
En Argentina, esta discusión ya empezó a tener repercusiones legales. El mes pasado, Editorial Perfil presentó una demanda contra OpenAI y Microsoft por usar contenidos periodísticos sin autorización. Otros países también están en esta línea, con acuerdos comerciales o disputas judiciales.
¿Qué puede hacer el periodismo para seguir siendo relevante? ✊
El informe destaca que la clave está en seguir produciendo contenido original, investigativo y en el trabajo en territorio. La verificación, la construcción de confianza y la cercanía con la comunidad son activos que la IA no puede reemplazar.
La conclusión es clara: en esta era de inteligencia artificial, el desafío será construir mecanismos justos para reconocer, proteger y remunerar el trabajo periodístico. La salud de nuestras democracias y la calidad de la información dependen de ello.




