Un cruce fuerte en las redes que pone en el ojo del huracán la seguridad en Buenos Aires
Las redes sociales se convirtieron en el escenario de una discusión que no pasó desapercibida en la política bonaerense. Diego Santilli, jefe de Gabinete, y Javier Alonso, ministro de Seguridad de la provincia, protagonizaron un intercambio de mensajes que refleja las tensiones sobre cómo afrontar la delincuencia y la justicia en el territorio gobernado por Axel Kicillof.
El reclamo de Santilli: ¿silencio o complicidad?
La polémica empezó cuando Santilli criticó duramente a Kicillof por su aparente silencio ante una decisión judicial que suspendió por 60 días la posible baja en la edad de imputabilidad a los 14 años. En su publicación en X (antes Twitter), el jefe de Gabinete acusó a Kicillof de estar del lado de los delincuentes y no de las víctimas, sugiriendo que en la provincia, si un menor de esa edad comete un delito grave, queda impune.
El mensaje fue directo: «¿Por qué no se sienta con el Gobernador y le pide que deje de comprar penes de madera?». Con esto, Santilli hizo referencia a una licitación del gobierno nacional en 2021 para la compra de 10 mil penes de madera, usados en campañas de educación sexual, un tema que en ese momento generó polémica. La ironía buscaba poner en evidencia lo que él considera una mala gestión en temas de recursos y prioridades.
La respuesta de Alonso: más recursos, menos chicanas
Javier Alonso no se quedó callado. En un mensaje largo, le pidió a Santilli que se concentre en hacer el trabajo que le corresponde y que devuelva los fondos que la Nación adeuda a la provincia. Además, cuestionó si la reforma en la edad de imputabilidad es solo un papel, ya que falta infraestructura, juzgados especializados y recursos para implementarla correctamente.
Para Alonso, la discusión no debería centrarse en provocaciones en redes, sino en un diálogo serio y responsable. Le recordó a Santilli que las decisiones sobre el sistema judicial corresponden al Poder Judicial y no al Ejecutivo, y criticó las constantes chicanas que, en su opinión, solo distraen de los verdaderos problemas.
La ironía de Santilli y una respuesta política
El jefe de Gabinete no se quedó atrás y devolvió con sarcasmo, recordando una polémica de 2021 cuando el Ministerio de Salud compró penes de madera por unos 13 millones de pesos. Lo que buscaba con esa referencia era poner en duda las prioridades del gobierno y su inversión en recursos para la seguridad.
Horas después, Alonso le respondió con dureza, señalando que la Provincia invierte en seguridad y sostiene a los 135 municipios, a pesar de que, según él, el gobierno nacional retiene fondos que les corresponden. Le pidió a Santilli que tenga respeto por los bonaerenses y que se enfoque en una gestión responsable en lugar de usar las redes para hacer provocaciones.
La postura de Patricia Bullrich: ¿protegiendo a los delincuentes?
La discusión no pasó desapercibida para la ex ministra de Seguridad y actual senadora, Patricia Bullrich. Desde su cuenta, criticó duramente a Kicillof, diciendo que el gobernador está del lado de los delincuentes, mientras que los ciudadanos viven con miedo y enrejados. También acusó a la Justicia provincial de ser garantista y dejar libres a los criminales, lo que, en su visión, fomenta la inseguridad y el caos en la provincia.
¿Qué revela este enfrentamiento?
Más allá de las palabras en redes, este cruce muestra las fuertes tensiones que existen en la política bonaerense respecto a cómo manejar la inseguridad y la justicia. Por un lado, Santilli parece buscar poner en evidencia lo que considera irresponsabilidad y malas prioridades del gobierno provincial. Por otro, Alonso pide mayor responsabilidad y un debate serio, alejado de provocaciones.
En definitiva, la discusión refleja un escenario en el que la seguridad se convirtió en uno de los temas más álgidos y disputados en la política local, con discursos que buscan captar la atención y posicionarse frente a una problemática que afecta a miles de personas día a día.




